Marihuana de dos o más grillados en Sa Naveta

marzo 23rd, 2018

«Venga, va, hoy nos toca Sa Naveta, ¿a qué no te atreves?». Esa pudo ser la conversación absurda que mantuvieron los dos adultos de Ciutadella -quizás fueron más- retándose el uno al otro, para atentar contra la construcción talayótica más célebre de la Isla y, probablemente, la más antigua de Europa. Con anterioridad ya lo habían hecho en Sa Bassa Verda y la batería de Punta Nati, aunque la trascendencia de su acción en Sa Naveta des Tudons va mucho más allá de la gamberrada inexplicable a cargo de estos individuos grillados.

Puestos a elucubrar, no sería nada extraño que hubiesen perpetrado el delito tras haber consumido unas buenas dosis de marihuana, lo que en ningún caso debería atenuar su delito continuado. Así lo dan a entender algunas de las palabras que escribieron en las rocas con esa caligrafía peculiar: «smoke weed» (fuma hierba) y «kush» (una de las variedades de la marihuana más demandadas en todo el mundo).

¿Qué puede motivar a una persona a dañar una construcción levantada más de 1.000 años antes de Cristo?. ¿Afán de protagonismo, quizás, ganar un supuesto prestigio entre los de su misma cuerda, quienes por lo visto, no han querido colaborar hasta ahora en la investigación policial?.

Si el Cuerpo Nacional de Policía, con el soporte de la Policía Local, consigue atraparlos, sería conveniente someterles de inmediato a un estudio psicológico profundo que permita dar con lo más parecido a una explicación, un argumento para justificar tamaño desaguisado. Quizás a partir de ahí podría establecerse algún protocolo de prevención ante comportamientos irracionales, disparatados.

La limpieza de las rocas puede llegar a costar 40.000 euros. Por tanto la condena debería incluir que los responsables se hicieran cargo de la elevadísima suma, además del castigo que dicte el juez por mucho que llegaran a mostrar arrepentimiento.

 

Rajoy y el mérito de la crisis

marzo 21st, 2018

Cada vez que se evoca la reforma laboral impulsada y ejecutada por el Partido Popular a principios de 2012 sale a colación por parte del grupo de Mariano Rajoy el acierto de una batería de medidas que contribuyeron a la creación de empleo. Fue en cierto modo, el fármaco que inició la cura de la crisis a partir de liberar al empresario para que actuara sobre sus trabajadores como creyera más oportuno si con ello salvaba la empresa.

El despido se abarató impunemente y los salarios se vieron recortados hasta límites insospechados, quedando estancados desde entonces.

Fue el trabajador el que sacó a España de la crisis aunque la continúe padeciendo.

Los datos sitúan la recuperación de empleo como el hecho notorio que marca el avance del país con 611.146 nuevos afiliados a la Seguridad Social al término de 2017 en el que se han firmado hasta 21,5 millones de contratos, de los que más de 19,5 millones son temporales, lo que da una idea del grado de inestabilidad laboral. En todo caso, aún no se alcanzan las cifras anteriores a la crisis y todavía hay tres millones y medio de españoles sin trabajo.

Esos números, aparentemente sobresalientes, enmascaran otra realidad distinta pero irrefutable. En Balears, por ejemplo, podría interpretarse que la recesión pasó a mejor vida por la creación de empleo que potencia el crecimiento del turismo.

Pero se trata de un empleo precario, con contratos temporales que permiten rebajar el paro y, en muchos casos, a cambio de retribuciones menores que no alcanzan el salario mínimo interprofesional, como denuncian los sindicatos.

Por lo general las familias se han empobrecido debido a la inflación, al tiempo que se ha incrementado la precariedad y el permanente temor a perder el puesto de trabajo. Rajoy presume de haber sacado a España de la crisis, pero el precio lo han pagado otros. Lo pagamos todos.

 

La Guardia Civil y el pequeño Gabriel

marzo 16th, 2018

Aturdidos todavía por el atroz asesinato del niño Gabriel cuyo desarrollo ha guardado alguna similitud, por la incertidumbre y el movimiento social, con el no menos atroz del concejal del PP en Ermua, Miguel Angel Blanco, tanto el día a día como el trágico desenlace han acumulado detalles significativos que invitan a la reflexión.Desde la impudicia y el cinismo de la asesina durante las 12 jornadas de búsqueda del malogrado chaval, el despliegue de solidaridad sobre el terreno con cientos de personas llegadas de todas partes para ayudar, hasta la bondad elevada a la máxima expresión de la madre para olvidar a la «bruja», ha habido, además, otro apunte que ha pasado mucho más desapercibido.

Algunos de los guardias civiles que detuvieron a Ana Julia Quezada el domingo se derrumbaron instantes después cuando, tristemente, corroboraron que el bulto oculto en el maletero del vehículo de la mujer era el niño. La mínima esperanza que mantenían de hallarlo con vida se desvaneció después de incontables horas de desvelos y esfuerzo y no pudieron evitar abrazarse entre ellos para mitigar su pena y disimular sus lágrimas. Otro tanto hizo ayer el comandante de la UCO, Jesús Reina, en rueda de prensa, cuando se refería al pequeño Gabriel.

Entre los agentes que participaron en la operación había guardias jóvenes, quizás profesionales con poca experiencia en servicios de esta magnitud, siguiendo órdenes de sus mandos, pero por encima de todo eran personas con sentimientos que habían interiorizado el dolor, la angustia que les rodeaba.Contrasta esa manifestación espontánea de humanidad exhibida por miembros de la institución más valorada de este país con el trato deleznable que sufrieron los guardias civiles y sus familias en puntos de Catalunya tras su intervención el 1 de octubre. Aunque desproporcionada en algunos casos, ellos no eran los responsables. Los guardias son personas que cumplen órdenes y hacen su trabajo. Solo eso.

 

El vello púbico en el centro del debate

marzo 9th, 2018

Quizás Sant Lluís viviera ayer con más sensiblidad y atención el día de la mujer que en otras poblaciones de la Isla, pero resulta indiscutible que en el pueblo se ha debatido sobre la cuestión tangencial que ha supuesto la exposición de fotos de desnudos femeninos en la vía pública y el cartel anunciador de la fotógrafa Llum Clara.

De una u otra forma la mujer ha estado presente en las conversaciones a partir de cualquiera de las interpretaciones que ofrece la imagen elegida por la alcaldesa y una de sus concejalas en el pasquín promocional.

Y es que el propósito de la autora y, posiblemente, también el de la primera edil y su compañera de gobierno no era el que ha llegado a parte de la opinión pública más allá de la polémica municipal. Como bien comentaba un prestigioso abogado mahonés a propósito de la controversia generada, ¿qué se habría llegado a decir si la elección de ese cartel para promocionar el Día de la Mujer la hubiera hecho un alcalde del Partido Popular?. La imagen en cuestión invita a otras interpretaciones opuestas al mensaje que se pretende lanzar, el de la mujer como fuente de vida, en la jornada de la justa reivindicación por el fin de las desigualdades históricas y la percepción del género femenino como ornamento en según qué circunstancias.

Medio cuerpo desnudo con el sexo oculto tras una margarita de la que sobresale parte del vello púbico no parece una elección idónea en busca del reconocimiento global que se persigue en este día. Al menos, la fotografía ha ofrecido demasiada ambigüedad.

Nadie se escandaliza hoy por un desnudo femenino en cualquier situación. ¿Qué puede resultar más bello y artístico que un cuerpo armonioso al natural de un hombre o una mujer?.

Otra cuestión son los matices de la imagen y el lugar en el que se exhibe. Es bella la fotografía, pero más aceptación provocaría en una sala de exposición que en la misma calle.

 

Desear la muerte como libertad de expresión

marzo 2nd, 2018

Solo faltaba una sentencia condenatoria del Supremo contra el rapero mallorquín para dar más carnaza a quienes aseguran que en España la libertad de expresión está bajo sospecha por los últimos acontecimientos que, cuanto menos, han generado un debate comprensible. Son aquellos que comparan la situación con los lejanos tiempos de censura bajo la dictadura franquista cuando todo estaba sometido a juicio previo. Les falla la memoria.

Abierta la veda de la mofa hacia la Casa Real, los límites del humor mal entendido se han extendido hasta confundirlo con la ordinariez y la zafiedad. Vale todo y se mezcla todo. En España no hay libertad, dicen, porque no se puede cantar impunemente que se desea la muerte de un semejante, entre otras lindezas.

Debe ser un particular sentido de la gracia, pero uno continúa sin entender qué tipo de satisfacción obtiene el cómico, el cantante o el anónimo que se crece en las redes sociales bromeando sobre cuestiones que dañan sensibilidades a víctimas del drama, como el asesinato de un familiar en un atentado terrorista, por ejemplo.

Mucho de eso ha hecho José Miguel Arenas Beltrán, conocido como Valtonyc, quien en principio, debe cumplir tres años y medio de cárcel por delitos de enaltecimiento del terrorismo, calumnias e injurias graves a la Corona, y amenazas no condicionales en sus canciones.

Constatado está que el delito debe ser enorme y reiterado para que los jueces envíen a prisión a alguien. Por eso mismo resulta absolutamente desmesurado que este aprendiz de artista entre en una celda por muy despreciable que sea el contenido de sus canciones, que lo es.

No es la cárcel el lugar donde redimirá su pésimo gusto ni reflexionará sobre el efecto de sus mensajes. Sería más adecuado otro tipo de condenas que no le privaran de la libertad pero que le enseñaran a moderar sus letras y dejar de decir tantas estupideces y barbaridades.

 

Las compañías y los residentes

enero 10th, 2018

Si las compañías aéreas comienzan a reclamar más control sobre el acceso de falsos residentes al descuento para viajar a las islas tenemos, probablemente, un nuevo problema. Eso quiere decir que tarde o temprano acabarán volviendo a subir los precios con la justificación de la picaresca utilizada por algunos para mantener la residencia en el archipiélago y beneficiarse de las bonificaciones a pesar de que vivan en la península y tengan aquí su segunda casa.

Que las compañías pidan al Ministerio de Fomento un mayor control para verificar quién es residente y quién no arroja demasiado puntos opacos al respecto de su verdadero fin. Las aerolíneas cobran del Estado el pago de los billetes subvencionados que procede también de los impuestos de los isleños, aunque lo reciban con seis meses de retraso, aseguran. No satisfechas con la situación ahora reclaman percibir los intereses oportunos por el cobro atrasado o bien que sea el propio Estado el que se arregle directamente con los residentes abonándoles la bonificación sin que intervenga la compañía.

Y mientras tanto los que aquí vivimos soportamos pagar 150 euros para desplazarnos a Barcelona en fechas precisas, como en Navidad por ejemplo, o que resulte más caro ir a Madrid en vuelo directo que hacerlo a través de Palma. Vueling disfruta de su privilegiada posición como único enlace con la ciudad condal con precios a los que nadie pone límite y Air Nostrum, con el descuento del 75 por ciento conseguido para los vuelos interislas gracias a la intervención canaria, puede elevarlos hasta donde estime oportuno.

Mientras esperamos que Menorca algún día obtenga el servicio público a un precio fijo y razonable con Barcelona y Madrid, como enlaces básicos, y que los residentes dispongamos de las mismas facilidades para viajar que las que tienen los peninsulares, que al menos las compañías no proclamen un presunto agravio con los falsos residentes. Corremos el riesgo de que acabe repercutiendo todavía más en nuestra contra.

 

La lista de espera por una plaza geriátrica

enero 10th, 2018

Esta debía ser la legislatura más comprometida con el avance en el bienestar social de las personas, independientemente de los límites que les impongan sus recursos, porque así se detallaba en los programas electorales de las formaciones que finalmente accedieron al poder ejecutivo en el Archipiélago.

Aunque las cifras puedan ser interpretativas, la consellera balear de Servicios Sociales, Fina Santiago, destacaba el martes que durante los 27 meses de mandato se han incorporado ya al sistema de ayudas en Menorca 431 personas, mientras que con Bauzà se incluyeron solo 300 en sus cuatro años al frente del anterior Ejecutivo autonómico.

El número de beneficiarios que reciben prestación relacionada con dependencia en la Isla, bien económica, con plaza en centros de día o en geriátricos, se sitúa actualmente en 1.821, cuando en 2015 era de 1.390. El avance es cuantificable aunque la cifra de solicitudes presentadas es superior y muchas se encuentran en trámite.

La preocupación más latente aparece en la lista de espera para obtener plaza en residencias geriáticas. Todavía hay 220 personas que esperan poder acceder a una de ellas y 220 personas mayores en un lugar como Menorca son demasiadas para que aguarden un lugar digno donde pasar sus últimos años de vida con la atención que precisa su estado dependiente.

La Isla, por tanto, no cubre la demanda generada que irá en aumento a medida que pasen los años por el inevitable envejecimiento de la población, más acusado aquí que en las otras islas. Hay proyectos para levantar un geriátrico en Ferreries, otro en el cuartel de Santiago, de Maó, e incrementar el número de plazas en el de Sant Lluís. La ejecución de estas obras imperiosamente necesarias todavía no abastecerá con suficiencia las necesidades que genera, fundamentalmente, la tercera edad en Menorca. Esa continuará siendo una cuestión de capital importancia hoy, mañana y siempre hasta que la población dependiente tenga garantizado su futuro.

 

Las gatas de Elisa

enero 2nd, 2018

Profesaba a sus gatas un amor humano. Con ellas compartía espacio y mucho tiempo en su pequeño apartamento palmesano. Les hablaba, las mimaba -en exceso, quizás. Diríase que eran su familia, claro que lo eran, a pesar de la independencia extraña que suele caracterizar a muchos mininos domésticos, en este caso íntimamente relacionada con la de su propia dueña, una mujer con atractivo, sigilosa y demasiado habituada a la soledad, como sus gatas.

Cuando la conocí y hasta que la traté Elisa no vivía sola, vivía con sus gatas, Chaina y Lala. Ambas la recibían en la puerta como si acabara de llegar su madre y ella como si se reencontrara con sus hijas a las que acomodaba en su cama o en la mesa en la que almorzaba. Sentían devoción mutua. No es una exageración. Su rostro se iluminaba cuando estaba ante ellas. Había una ligazón invisible, tan certera como difícil de entender en ocasiones.

Un desconocedor del universo de las mascotas como el que suscribe tardó tiempo en entender esa melindrosa relación de la que siempre se sintió ajeno por propia voluntad, aunque en los últimos meses mejoró el trato recíproco de los animales con aquel hombre que invadía su espacio y les robaba la atención de su ‘madre’ con cierta frecuencia.

La pasada semana el Congreso de los diputados aprobó por unanimidad que los animales dejen de ser considerados cosas y, en cambio, sean reconocidos jurídicamente como seres vivos. La proposición de ley impulsada por el PP busca eliminar la cosificación jurídica de los animales y que estos sean tratados como «seres vivos dotados de sensibilidad». Los jueces deberán decidir sobre su custodia y régimen de visita en las separaciones de sus deños, por ejemplo.

Es un paso adelante que debe modernizar a la sociedad en el reconocimiento a los animales domésticos. Elisa, tan animalista, y sus gatas, tan mimetizadas a ella, habrán recibido la noticia con alegría aunque las tres ya habían dado ese paso hace tiempo.

 

Úrsula Mascaró no se calla

enero 2nd, 2018

No es frecuente que empresarios de cierta relevancia se signifiquen en las redes sociales sobre cuestiones relacionadas con la gestión política de su entorno más próximo.

Saben, probablemente, que la entrada en ese terreno pantanoso les puede reportar más contratiempos que beneficios -relaciones, subvenciones, promoción, ayudas, clientes…- por lo que en la mayoría de las ocasiones navegan entre cuantas aguas sean precisas y no se mojan ni cuando se ponen bajo la ducha.

Ursula Mascaró ha roto esa tendencia desde su cuenta de Facebook con la misma determinación que desprende la firmeza de su carácter, porque en él descansa gran parte del negocio próspero que conduce desde su condición de diseñadora y copropietaria de la fábrica que levantó su padre.

Es la ferreriense una mujer de armas tomar como ha demostrado a lo largo de su trayectoria para hacerse un hueco con sus pretty ballerinas en el universo de la industria del calzado, desde el impulso de la marca paterna.

Quizas a partir de esa autoridad moral que le proporciona su profesión ha mostrado un absoluto rechazo a la imposición del catalán a todo el personal sanitario advirtiendo del peligro que supone para la llegada de buenos especialistas a las islas, entre otras limitaciones.

Esta posición le ha valido a Úrsula ser vilipendiada en las redes sociales por aquellos que defienden ese planteamiento democrático tan extraño que considera ‘fachas’ a los que no piensan como ellos.

Ayer la empresaria menorquina denunciaba en este diario los insultos recibidos que, en todo caso, no le hacen retroceder para reafirmar su opinión contraria a la política linguística del actual Govern en Sanidad. «Me he cansado de estar callada», escribe en la carta. Merece consideracion su valentía para abrir la boca donde tantos callan aunque no otorguen.

 

Donde estábamos y donde estamos

diciembre 21st, 2017

Ahora más que nunca está de moda disparar a la Carta Magna de 1978, el texto constitucional más estable de la historia de España con una vigencia de 39 años cumplidos anteayer martes.

Se trata de exigir su reforma porque, dicen algunos, pudo ser elaborada bajo presión de los vestigios franquistas con el propósito de acelerar la transición obviando los crímenes e injusticias de la dictadura. En la elaboración de la ley de leyes, sin embargo, participaron políticos de toda posición con perspectiva de futuro y fue refrendada por casi el 88 por ciento de los españoles con derecho a voto. Ganó el sí en todas las capitales de provincia.

Aún sin el músculo democrático que hoy sí tenemos en España, la Constitución amparó la transformación que sufrió el país y ha sido la base sobre la que ha crecido el proceso que ha asentado el Estado de derecho hasta límites insospechados.

Tan insospechados como que la democracia española permite que una persona huida de la justicia, como es el caso del ínclito Carles Puigdemont, haga campaña para repetir como presidente de la Generalitat desde Bruselas con apariciones fantasmales en mítines, o que otro, Oriol Junqueras, pueda hacerlo desde la prisión en la que se encuentra preso por saltarse ambos reiteradamente las leyes.

Este mismo sistema ha sentado en el banquillo de los acusados a una hija y hermana de rey, ha llevado a declarar al mismo presidente del gobierno ante un tribunal y ha encarcelado a representantes asequerosamente corruptos del Partido Popular, entre otros.

Seguramente faltan muchos por entrar en prisión porque el sistema escalonado de la justicia española presenta una estructura demasiado garantista en función de los innumerables recursos que retrasan la sentencia final pero esta acaba llegando. Y no siempre hay resoluciones justas pero visto donde estábamos hace 39 años y donde estamos ahora, algo habrá que agradecerle a esta Constitución antes de denostarla.