Sospechas en el año del fuego

Julio 12th, 2017

La triste consideración de 2016 como el año del fuego en Menorca recobró protagonismo el lunes con el voraz incendio que destruyó la planta de residuos voluminosos ubicada en Maó. El suceso brindó imágenes espeluznantes por el azote de las llamas que consumieron la nave, hasta entonces hogar laboral de doce personas en riesgo de exclusión social.

Fue inevitable echar la vista hacia el pasado más reciente para rememorar las estampas de los siniestros que acabaron hace un año con el restaurante Es Pla, en el puerto de Fornells, la sala de fiestas Copacabana, en Son Bou, la discoteca -ya abandonada- Pedro’s, en Son Carrió, y las de aquella noche interminable de septiembre cuando el fuego calcinó 36,7 hectáreas de suelo forestal en el Arenal d’en Castell y urbanizaciones de alrededor. El año del fuego se completó con la quema de hasta 55 contenedores de residuos entre Ciutadella (35) y Alaior (20). Fueron, en conjunto, cinco grandes sucesos de incendio en la Isla que se saldaron con una única detención y condena, la de un joven ciutadellenc, como responsable declarado de la quema de los recipientes de Alaior.

Aparentemente fueron demasiadas las coincidencias en tan corto espacio de tiempo en un territorio con una superficie de poco más de 700 kilómetros cuadrados. En casi todos ellos hubo sospechas, algún indicio e incluso dos detenciones relacionadas con el Copacabana de Son Bou que, por lo pronto, no han podido sustanciarse en una acusación formal y probablemente el juez acabe también archivando las diligencias.

Los investigadores de las fuerzas del orden y las aseguradoras no han podido determinar una causa intencionada que provocara los incendios a pesar de todo. El reciente caso de la planta TIV plantea otro desafío para quienes tienen la responsabilidad de buscar el origen del siniestro. Como en los anteriores, también hay sospechas y algún indicio.

Cuarenta años atrás

Julio 12th, 2017

No fue el 15 de junio de 1977 un día histórico para el que suscribe, aparentemente centrado en los exámenes finales de Primero de BUP, y más preocupado por la sensualidad de Victoria Vera, las piernas de Rafaela Carrà, o el Barça de Cruyff, que por las colas que recuerdo vagamente frente a los colegios electorales entre las barriadas de Sants y Les Corts.

Las familias reunidas ante el televisor cada noche seguían con atención la tragedia del esclavo Kunta Kinte, las tramas amables de Vacaciones en el mar o el célebre concurso «Un, dos tres». En el cine proyectaban «Rocky» y «Annie Hall», y en el instituto los folloneros organizaban una sentada tras otra para reivindicar lo que fuera durante la eterna huelga de los profesores no numerarios que nos libró de clase durante varias semanas.

Ese 15 de junio de 1977, del que ayer se cumplieron ya 40 años, se celebraron las primeras elecciones generales en España después de la dictadura. Fue, en cierto modo, el inicio del renovado futuro de este país tras haberse aprobado un año antes la Ley para la Reforma Política que desmontaba el régimen franquista.

Cuatro décadas después aquél episodio capital de nuestra historia es explicado hoy con pasajes opacos por la nueva izquierda más radical para fabricar otro comienzo a su medida obviando cuanto se consiguió desde entonces.

Y la verdad es que esta España se parece poco a la de 40 años atrás, pero es indiscutible su avance con muchos más claros que oscuros. Hoy las elecciones generan interés, sí, pero carente de la ilusión, la incertidumbre y la emoción que tenían las de entonces.

La corrupción brotada en los grandes partidos desde la llegada de la democracia, vigente por los continuos escándalos de la formación en el poder, ha contribuido al desencanto que hace imposible la comparación. Además, entonces éramos solo felices adolescentes. ¡Qué tiempos aquellos!

 

Criticar el donativo, valorar el beneficio

Junio 20th, 2017

Hace 13 años el empresario, Antonio Gomila, asumió la presidencia del Sporting Mahonés para sorpresa general. Su único propósito, dijo, fue hacer algo por el bien del club y la ciudad.

La mayoría sospechó que su repentino ingreso en un mundo tan alejado de su actividad profesional perseguía asegurarse la construcción de la futura ciudad deportiva de Bintaufa. Lo cierto es que el constructor saneó la economía de un club en declive, adecentó el Estadio Municipal que se caía a trozos y construyó una plantilla que disputó dos fases de ascenso a Segunda B después de años de ostracismo. Se desconoce qué rédito obtuvo Gomila más que la inversión a fondo perdido de cientos de miles de euros pero sí se sabe que la afición disfrutó y el club renació.

Se desconoce igualmente ahora si existen otros intereses espurios en Amancio Ortega con su donación a la Sanidad Pública de 320 millones de euros para renovar equipos de diagnóstico y tratamiento de cáncer. Es posible que a través de su fundación, el creador de Inditex obtenga mayores beneficios fiscales después de tamaño gesto de filantropía.

Esa opción ha llevado a varias asociaciones de usuarios del país a criticar y oponerse a la donación indicando que ese gasto debe correr de parte de la Administración e instan al empresario a que contribuya al erario público de forma proporcional a sus beneficios.

El líder balear de Podemos, Alberto Jarabo, incluso, ha llegado a decir que se trata de «una limosna de millonario». Quizás preferiría que se la llevara a un paraíso fiscal. Cualquier ventaja añadida que obtenga el empresario gallego será nimia en comparación al efecto que va a tener su ayuda en los hospitales nacionales.

Es un error lamentable criticar al presunto benefactor en función del provecho que pueda obtener este al realizar un donativo en lugar de valorar, por encima de todo, el beneficio tangible que representa su ayuda.

 

Misericordia para el Partido Popular

Junio 19th, 2017

Ha hecho olvidar las políticas de derecha de sus antecesores y hace tiempo que no se oyen comentarios sobre problemas, la gente está tranquila, no hay debates ni habladurías en la calle como sí las había antes». Esta es la opinión subjetiva de una votante de Alaior, de Podemos, en las últimas elecciones generales al respecto de su alcaldesa, Misericordia Sugrañes, nueva mujer fuerte del Partido Popular en Menorca.

Algo tendrá la abogada catalana para haber salvado los muebles del descalabro popular en los últimos comicios municipales y autonómicos. Y es que más allá de la batalla diaria que mantiene con la oposición, a la que dio vida con la presunta licencia acelerada de Son Bou, Sugrañes sabe lo que se hace en la política local y se mueve con determinación en el Parlament.

Bajo esas circunstancias difícilmente iba a encontrar rivales para ascender al primer peldaño del Partido Popular en la Isla cuando se postuló para el cargo, en aras a la reconquista del Consell Insular, su nuevo objetivo. Quienes tenían intención de hacerlo cambiaron rápido de opinión.

Detrás de esa apariencia de ejecutiva ‘pija’, sobresale una mujer cercana que derriba barreras en la distancia corta con una facilidad encomiable para empatizar tanto con afines como con menos afines. Es el fruto del carácter abierto y los años de experiencia en los que su exigencia le ha llevado al triunfo en Alaior, pese a la alianza en su contra, y en las listas autonómicas.

El reto que tiene por delante ahora es otro muy distinto porque deberá darse a conocer al resto de la Isla, impulsar la renovación de las juntas locales y construir un proyecto que case con sus ideas de dinamización y progreso. Le quedan dos años intensos para lograrlo y mucho trabajo si consideramos la multiplicidad de cargos en la que se encuentra inmersa.

 

Sant Joan, ejercicio de riesgo

Junio 2nd, 2017

De continuar con estas desproporciones, acudir a disfrutar de las inimitables fiestas de Sant Joan en Ciutadella se va a convertir en un ejercicio de riesgo en función de la excesiva concentración de personas en el casco antiguo de la ciudad.

Los datos estadísticos oficiales ofrecen una transformación preocupante en apenas un decenio, no ya por el aumento constante de jóvenes y no tan jóvenes llegados de Mallorca y Catalunya, preferentemente, ante la fama de Sant Joan, sino porque ese incremento no se ve acompañado por una dotación policial que se ajuste a la demanda.

Resulta sorprendente que la Policía Local de Ciutadella tuviera más agentes disponibles para dar cobertura a las fiestas en 2009 -70 agentes- que en el año 2016 -47. En 2006 el pico de población insular el 24 de junio se incrementaba en 11.818 personas, que en buena lógica, acudían a disfrutar de la celebración de Ciutadella, mientras que para dentro de un mes la llegada de visitantes estará próxima a los 30.000, según las plazas ofertadas por las navieras y las compañías aéreas.

A simple vista se trata de casi el triple de asistentes a la gran fiesta en poco más de dos lustros. En ese tiempo, paradójicamente, los efectivos de la Policía Local se han reducido cuando debería haber sucedido todo lo contrario. La situación se parchea con la llegada de los refuerzos de otros municipios, que en ocasiones, deben cubrir hasta 14 horas de trabajo. ¿Puede resultar efectivo?

La Policía Nacional se ve reforzada con los agentes de la UPR, hay más efectivos de Protección Civil y Cruz Roja, y se mantiene, no sin dificultades, la aportación impagable de los voluntarios. Pero el crecimiento de la población festiva en Sant Joan merece una presencia profesional ante los incidentes inevitables que puedan aparecer. El riesgo existe.

 

La carretera y la ruleta rusa

Mayo 23rd, 2017

Pasa una temporada turística y otra y otra… con los correspondientes intervalos invernales y ya han transcurrido diez años desde que en 2007 Joana Barceló firmara el convenio de carreteras con la entonces ministra de Fomento, Magdalena Álvarez.

En este decenio, más allá de la variante de Ferreries, el paisaje de la vía principal de la Isla no ha sufrido otros cambios que la presencia de los mamotretos inacabados, el movimiento de tierras entre Maó y Alaior y una línea continua amarilla como vestigio lamentable de aquellas obras abortadas por el actual equipo de gobierno del Consell Insular mientras barrunta una alternativa.

Imposible que el debate no regrese cíclicamente a las redes sociales y a la calle cada vez que se suceden accidentes en la carretera indispensable de la Isla.

El tiempo perdido no hace otra cosa que alimentar las posiciones más enfrentadas mientras la presión del parque automovilístico en temporada alta crece y deriva en un juego a la ruleta rusa porque la estadística indica que solo ha habido dos víctimas mortales en los dos últimos años. Ahí entra el componente de la fortuna y la seguridad que ofrecen los vehículos modernos para amortiguar los choques frontales que se repiten con cierta frecuencia en una vía de un solo carril por dirección.

La irresponsabilidad de algunos conductores, auténticos delincuentes al volante, como artífices de muchos de los siniestros no debería tomarse como argumento para validar un tipo de proyecto sobre otro en el que no se eliminen los peligrosos giros a la izquierda.

Por muchas medidas persuasorias que aplique la Dirección General de Tráfico, siempre habrá conductores potencialmente peligrosos, con vías anchas o estrechas. Pero cuanta más opción de escape exista menos posibilidad habrá de que los accidentes provocados por insensatos tengan consecuencias fatales.

 

Filtración con resultado

Mayo 17th, 2017

Una comunicación interna de la Policía Nacional de Maó, transmitida a la Guardia Civil y a la Policía Local con imágenes del presunto autor del robo de varios coches y otros delitos en Menorca en las dos últimas semanas ha acabado siendo determinante para su detención el pasado martes. Ello ha sido posible gracias a la colaboración ciudadana que conoció su rostro en la red y en los medios de comunicación. Esta filtración desautorizada motivó un revuelo en las comisarías en busca del culpable de la indiscreción, pero al final ha resultado decisiva para dar con él y ponerlo ante el juez.

Toda investigación policial, cualquier proceso que persiga una detención o el esclarecimiento de un hecho delictivo tiene que estar forzosamente asociado a la discreción. Se trata de ir avanzando en las pesquisas e investigaciones sin que una revelación hecha pública interfiera en el trabajo de los profesionales hasta entorpecerlo.

Bajo esa consideración resulta comprensible el hermetismo al que se aferran algunas fuentes oficiales -no todas- en el momento de servir información al medio transmisor cuya función es esa, publicar lo que no se quiere que se publique sin esperar a que el gabinete de turno exponga la nota de prensa cuando lo estime más oportuno.

Sin embargo ese retraimiento precisa de una cierta cintura, una pizca de flexibilidad que se hace más necesaria en determinadas situaciones para satisfacer el interés de la gente ante un caso de especial relevancia o bien porque haya generado alarma social.

Proporcionar algún detalle sobre una investigación o dar explicaciones más completas puede tener consecuencias positivas. Por un lado permite a la opinión pública conocer y valorar el trabajo realizado por las fuerzas del orden, y por otro quizás colaborar en la resolución de un caso. Al francés lo delataron personas que vieron su fotografía en los medios.

 

Menos caballos, más seguridad

Mayo 15th, 2017

Pudo ser una tragedia pero, afortunadamente, quedó en un par de accidentes muy graves que no se cobraron ninguna vida aunque se temió al menos por dos de ellas.

Ocho personas resultaron heridas en las fiestas de Gràcia del año pasado en Maó a causa de dos incidentes protagonizados por tres caballos, uno de ellos en la misma plaza donde se desarrollaba el jaleo, y los otros dos cuando se desbocaron camino de sus respectivos puntos de partida en la salida de Maó.

Fuera la fortuna, la providencia o la intervención celestial las que evitaran el drama irreparable, ambos siniestros han actuado como detonante para que la Junta de Caixers haya tomado medidas.

Se han anulado las invitaciones a los caixers de otras poblaciones y tampoco los miembros de la junta podrán hacer uso de las suyas lo que supondrá que la qualcada se reduzca en 15 o 20 caballos.

Se trata de una solución lógica que se basa en una simpleza indiscutible. Cuantos más caballos se concentren más opciones de accidentes habrá porque sus reacciones son imprevisibles y harto peligrosas en un entorno tan reducido y cada vez más masificado. La disminución del número de equinos, aún a costa de alterar la cortesía con los otros municipios, es la salida más correcta que podía adoptar la junta presidida por la alcaldesa Conxa Juanola. Con menos caballos, además, podrán ajustarse mucho mejor los horarios de cada acto e incluso el estrés que sufre el animal no será tan acusado.

Es un primer paso para reabrir un debate fundamental encaminado a mantener los valores de la fiesta dotándola de una mayor seguridad. La coexistencia entre animales y personas hasta los límites que ha alcanzado en los últimos años aconseja replantearla para evitar accidentes y que estos se conviertan en fatalidades irreparables.

Javier ‘Dolfo’, Pujol, Llach…

Mayo 12th, 2017

«Si vivim coses veurem» es uno de los dichos recurrentes acuñado en la redacción por el gran Javier ‘Dolfo’, pozo de experiencia por conocimiento y galones en el fotoperiodismo balear. La simpleza de la frase no le resta un ápice de veracidad.

Y es que el paso de los años permite advertir contradicciones tan escandalosas como la del clan Pujol. El patriarca, Jordi Pujol i Soley, estuvo encarcelado durante la dictadura por defender la libertad de los catalanes. Ahora su primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, ocupa también una celda en prisión, acusado de mangonear y hacerse multimillonario a costa del dinero público que administró el patriarca en su largo reinado en la Generalitat, del que se han beneficiado los siete hermanos y su mujer.

Los 40 años transcurridos desde la llegada de la democracia nos han revelado el perfil dictatorial de un mito de la Nova Cançó, Lluis Llach, quien ahora amenaza con represalias a los funcionarios que no cumplan con la ley de transitoriedad jurídica, previo paso a la desconexión express de Cataluña. El autor de «L’estaca», que escuchábamos en institutos y universidades catalanas a finales de los 70 como himno contra el dictador, junto a los temas de Raimon o Pi de la Serra, entre otros, es hoy diputado de Junts pel sí. Como apoyo ineludible del Govern de Puigdemont, que no como cantante, Llach se permite coaccionar a los trabajadores.

Otro que eludía su relación inevitable con la asquerosa corrupción de su partido, el mismísimo Mariano Rajoy, ha sido por fin citado a declarar en el juzgado, y la intocable Esperanza Aguirre, ha dimitido de sus cargos. «Si vivim coses veurem» y lo que nos falta.

 

Tradición, ‘bujots’ y el tramabús

Abril 24th, 2017

España es un país de escarnio público, de apedreo en medio de la plaza, de pasear a los supuestamente culpables a lomos de bestias para recibir improperios o salivazos como se hacía en tiempos muy pretéritos. No siempre molesta -como tendría que hacerlo- la desgracia ajena, y la compasión brilla por su ausencia aunque en muchos casos resulte imposible dispensarla.

En Ciutadella el domingo de resurrección se escenifica una tradición de dudoso gusto que supone algo muy similar a ese ancestral escarnio público. Intenta explicarle al visitante ocasional que se trata de una costumbre inofensiva que pretende ser incluso simpática y verás el rictus de su rostro cuando advierta las cinco escopetas disparando a dos metros de un muñeco que representa a algo o a alguien. La tradición enriquece, aporta cultura e identifica a un pueblo para conocer de dónde viene y hacia dónde puede ir. En este caso resulta complicado encajar alguna de esas características y, en absoluto, pedagógico para los niños que lo presencian.

En Podemos, ese partido que pretendía descubrir al pueblo español una nueva forma de hacer política, aunque de momento no ha ido mucho más allá de alguna escenificación circense de cara a la galería, han sacado a la calle el denominado tramabús. En la carrocería del autocar de Pablo Iglesias aparecen pintados políticos, empresarios y periodistas salpicados o caídos de lleno en la corrupción. Sus 71 diputados en el congreso no les bastan para hacer nada más constructivo que el azote callejero a los corruptos, para los que no debe haber perdón, mezclando imputados con quienes no lo están, obviando, claro está, a los de su propio partido que también los tienen. A diferencia de Ciutadella, donde al menos los ‘bujots’ son impersonales, en el bus los rostros son identificables. ¿Formará parte de esa nueva arquitectura política la lapidación pública como siguiente paso?