Archive for enero, 2018

Las compañías y los residentes

miércoles, enero 10th, 2018

Si las compañías aéreas comienzan a reclamar más control sobre el acceso de falsos residentes al descuento para viajar a las islas tenemos, probablemente, un nuevo problema. Eso quiere decir que tarde o temprano acabarán volviendo a subir los precios con la justificación de la picaresca utilizada por algunos para mantener la residencia en el archipiélago y beneficiarse de las bonificaciones a pesar de que vivan en la península y tengan aquí su segunda casa.

Que las compañías pidan al Ministerio de Fomento un mayor control para verificar quién es residente y quién no arroja demasiado puntos opacos al respecto de su verdadero fin. Las aerolíneas cobran del Estado el pago de los billetes subvencionados que procede también de los impuestos de los isleños, aunque lo reciban con seis meses de retraso, aseguran. No satisfechas con la situación ahora reclaman percibir los intereses oportunos por el cobro atrasado o bien que sea el propio Estado el que se arregle directamente con los residentes abonándoles la bonificación sin que intervenga la compañía.

Y mientras tanto los que aquí vivimos soportamos pagar 150 euros para desplazarnos a Barcelona en fechas precisas, como en Navidad por ejemplo, o que resulte más caro ir a Madrid en vuelo directo que hacerlo a través de Palma. Vueling disfruta de su privilegiada posición como único enlace con la ciudad condal con precios a los que nadie pone límite y Air Nostrum, con el descuento del 75 por ciento conseguido para los vuelos interislas gracias a la intervención canaria, puede elevarlos hasta donde estime oportuno.

Mientras esperamos que Menorca algún día obtenga el servicio público a un precio fijo y razonable con Barcelona y Madrid, como enlaces básicos, y que los residentes dispongamos de las mismas facilidades para viajar que las que tienen los peninsulares, que al menos las compañías no proclamen un presunto agravio con los falsos residentes. Corremos el riesgo de que acabe repercutiendo todavía más en nuestra contra.

 

La lista de espera por una plaza geriátrica

miércoles, enero 10th, 2018

Esta debía ser la legislatura más comprometida con el avance en el bienestar social de las personas, independientemente de los límites que les impongan sus recursos, porque así se detallaba en los programas electorales de las formaciones que finalmente accedieron al poder ejecutivo en el Archipiélago.

Aunque las cifras puedan ser interpretativas, la consellera balear de Servicios Sociales, Fina Santiago, destacaba el martes que durante los 27 meses de mandato se han incorporado ya al sistema de ayudas en Menorca 431 personas, mientras que con Bauzà se incluyeron solo 300 en sus cuatro años al frente del anterior Ejecutivo autonómico.

El número de beneficiarios que reciben prestación relacionada con dependencia en la Isla, bien económica, con plaza en centros de día o en geriátricos, se sitúa actualmente en 1.821, cuando en 2015 era de 1.390. El avance es cuantificable aunque la cifra de solicitudes presentadas es superior y muchas se encuentran en trámite.

La preocupación más latente aparece en la lista de espera para obtener plaza en residencias geriáticas. Todavía hay 220 personas que esperan poder acceder a una de ellas y 220 personas mayores en un lugar como Menorca son demasiadas para que aguarden un lugar digno donde pasar sus últimos años de vida con la atención que precisa su estado dependiente.

La Isla, por tanto, no cubre la demanda generada que irá en aumento a medida que pasen los años por el inevitable envejecimiento de la población, más acusado aquí que en las otras islas. Hay proyectos para levantar un geriátrico en Ferreries, otro en el cuartel de Santiago, de Maó, e incrementar el número de plazas en el de Sant Lluís. La ejecución de estas obras imperiosamente necesarias todavía no abastecerá con suficiencia las necesidades que genera, fundamentalmente, la tercera edad en Menorca. Esa continuará siendo una cuestión de capital importancia hoy, mañana y siempre hasta que la población dependiente tenga garantizado su futuro.

 

Las gatas de Elisa

martes, enero 2nd, 2018

Profesaba a sus gatas un amor humano. Con ellas compartía espacio y mucho tiempo en su pequeño apartamento palmesano. Les hablaba, las mimaba -en exceso, quizás. Diríase que eran su familia, claro que lo eran, a pesar de la independencia extraña que suele caracterizar a muchos mininos domésticos, en este caso íntimamente relacionada con la de su propia dueña, una mujer con atractivo, sigilosa y demasiado habituada a la soledad, como sus gatas.

Cuando la conocí y hasta que la traté Elisa no vivía sola, vivía con sus gatas, Chaina y Lala. Ambas la recibían en la puerta como si acabara de llegar su madre y ella como si se reencontrara con sus hijas a las que acomodaba en su cama o en la mesa en la que almorzaba. Sentían devoción mutua. No es una exageración. Su rostro se iluminaba cuando estaba ante ellas. Había una ligazón invisible, tan certera como difícil de entender en ocasiones.

Un desconocedor del universo de las mascotas como el que suscribe tardó tiempo en entender esa melindrosa relación de la que siempre se sintió ajeno por propia voluntad, aunque en los últimos meses mejoró el trato recíproco de los animales con aquel hombre que invadía su espacio y les robaba la atención de su ‘madre’ con cierta frecuencia.

La pasada semana el Congreso de los diputados aprobó por unanimidad que los animales dejen de ser considerados cosas y, en cambio, sean reconocidos jurídicamente como seres vivos. La proposición de ley impulsada por el PP busca eliminar la cosificación jurídica de los animales y que estos sean tratados como «seres vivos dotados de sensibilidad». Los jueces deberán decidir sobre su custodia y régimen de visita en las separaciones de sus deños, por ejemplo.

Es un paso adelante que debe modernizar a la sociedad en el reconocimiento a los animales domésticos. Elisa, tan animalista, y sus gatas, tan mimetizadas a ella, habrán recibido la noticia con alegría aunque las tres ya habían dado ese paso hace tiempo.

 

Úrsula Mascaró no se calla

martes, enero 2nd, 2018

No es frecuente que empresarios de cierta relevancia se signifiquen en las redes sociales sobre cuestiones relacionadas con la gestión política de su entorno más próximo.

Saben, probablemente, que la entrada en ese terreno pantanoso les puede reportar más contratiempos que beneficios -relaciones, subvenciones, promoción, ayudas, clientes…- por lo que en la mayoría de las ocasiones navegan entre cuantas aguas sean precisas y no se mojan ni cuando se ponen bajo la ducha.

Ursula Mascaró ha roto esa tendencia desde su cuenta de Facebook con la misma determinación que desprende la firmeza de su carácter, porque en él descansa gran parte del negocio próspero que conduce desde su condición de diseñadora y copropietaria de la fábrica que levantó su padre.

Es la ferreriense una mujer de armas tomar como ha demostrado a lo largo de su trayectoria para hacerse un hueco con sus pretty ballerinas en el universo de la industria del calzado, desde el impulso de la marca paterna.

Quizas a partir de esa autoridad moral que le proporciona su profesión ha mostrado un absoluto rechazo a la imposición del catalán a todo el personal sanitario advirtiendo del peligro que supone para la llegada de buenos especialistas a las islas, entre otras limitaciones.

Esta posición le ha valido a Úrsula ser vilipendiada en las redes sociales por aquellos que defienden ese planteamiento democrático tan extraño que considera ‘fachas’ a los que no piensan como ellos.

Ayer la empresaria menorquina denunciaba en este diario los insultos recibidos que, en todo caso, no le hacen retroceder para reafirmar su opinión contraria a la política linguística del actual Govern en Sanidad. «Me he cansado de estar callada», escribe en la carta. Merece consideracion su valentía para abrir la boca donde tantos callan aunque no otorguen.