Archive for Septiembre, 2017

Alba y su pregón de esperanza

Martes, Septiembre 12th, 2017

Todo aquel que ha subido al balcón del Ayuntamiento de Maó para ser el pregonero de las fiestas de la Mare de Déu de Gràcia merece gratitud y reconocimiento.

En muchos casos la invitación del consistorio se transforma en un marrón para el que la recibe, es decir, al entusiasmo y la satisfacción iniciales les sucede poco después una enorme carga de responsabilidad que genera una presión añadida. Sabe el protagonista que deberá darle vueltas y más vueltas a la almohada para armar una alocución que esté a la altura del momento.

Los pregoneros son como todo. Es decir, los ha habido muy buenos, buenos, regulares y ciertamente malos, del todo prescindibles, con una vinculación menor a la ciudad o simplemente empeñados en exponer su trayectoria vital de escaso interés general. Todos, sin embargo, merecen el aplauso por haberlo hecho.

De vez en cuando, no obstante, corre una bocanada de aire fresco en la balconada de la casa consistorial a la hora de este acto. Ha sido el caso de la Associació Alba, que aglutina a unas 120 mujeres de Menorca afectadas por el cáncer de mama, elegidas este año para dar el pistotelazo de salida a las fiestas.

Sus palabras de anteayer fueron tan sinceras como entusiastas, tan sencillas como emotivas, sin necesidad de recurrir a la búsqueda de la lágrima fácil. Cristina Fernández, su presidenta, conductora del discurso, dominó el espacio con aplomo y simpatía cautivadoras, lo mismo que Ángeles Camps, con una glosa amena y natural.

Todas, en definitiva, promovieron esperanza, que no compasión, y por encima de todo, alegría y coraje con los que seguir resistiendo, como cantaron, ante el revés que la vida ha puesto ante ellas.

Fue un magnífico comienzo de las fiestas que justificó de pleno la acertada elección del gobierno municipal al proponer a este grupo de mujeres valientes para leer el pregón de 2017. Un ejemplo presente y un ejemplo futuro. Enhorabuena.

Caballos y peleas

Lunes, Septiembre 11th, 2017

Andan los animalistas alentando el debate en la calle por su decidido rechazo a la participación de los caballos en las fiestas patronales de Menorca.

Se trata de una posición radicalizada en defensa de los equinos que, en todo caso, ha avivado las posturas enfrentadas al respecto donde juega un papel fundamental la sensibilidad, especialmente acentuada, en una cuestión tan fundamental para los menorquines.

Los caballos no disfrutan, resulta obvio por múltiples razones, pero de ahí a sugerir un sufrimiento extremo como para prohibirlos hay demasiada diferencia. Es un tema que se presta al diálogo aunque será harto complicado alcanzar un consenso.

Otras cuestiones que afectan a la fiesta y son más humanas merecerían, de igual forma, un debate profundo que conduzca a una solución necesaria. Está bien preocuparse por el estado del caballo durante la colcada, en la plaza o por la exigencia de quien lo monta. Pero más atención merecería reflexionar en torno al comportamiento de las personas durante las mismas celebraciones.

Este verano han trascendido dos peleas con arma blanca que podrían haber tenido consecuencias trágicas. En Es Castell la reyerta incluyó, aseguró uno de los contendientes, un hacha con la que fue golpeado en la cabeza por el otro. En Sant Lluís, la semana pasada, uno de los participantes en otra trifulca recibió una paliza grupal después de utilizar una botella de cristal rota con la que realizó varios cortes a otros dos jóvenes. Y en las fiestas de Alaior una joven denunció una agresión sexual en un bar, por la que su responsable ya ha sido condenado.

Estos comportamientos, fruto en la mayoría de casos del consumo excesivo de alcohol y otras sustancias deberían generar mucho más debate que la participación de los caballos en la fiesta antes de que haya que lamentar una desgracia mayor.