Archive for Marzo, 2015

Sin facebook ni whatsapp

Miércoles, Marzo 25th, 2015

Tengo un buen amigo -quizás el mejor- que se resiste a las redes sociales y abomina del whatsApp. Director editorial de una multinacional con sede en Girona es el único del grupo de colegas de toda la vida que no tiene friesbu, como le llama jocosamente a la red social por excelencia, y todavía ninguno de nosotros hemos sido capaces de convencerle para que se descargue la aplicación de móvil que nos mantiene conectados en todo momento.
No es un ser extraño, créanme. Al contrario, pese a ser un apasionado del fútbol está al cabo de todo, ya sea política, deporte, sociedad o cultura, sin necesidad de husmear en la vida que muchos publicitan en la red o estar sometido a la tiranía de los mensajes grupales que bombardean el smartphone, en muchas ocasiones, sin ningún motivo. Tampoco ha necesitado jamás un chat para trabajarse un ligue. Es un hombre de trato franco y directo, de principios innegociables.
El método que aplica para mantenerse permanentemente en la onda de la actualidad es simple pero eficaz:devora un par de periódicos -de papel- a diario, escucha, es un observador empedernido, hace un uso eficaz de las posibilidades de internet para buscar la información que precisa en cada momento, y antes, cuando tenía ocasión, pisaba la calle para la conquista del sexo opuesto.
Hoy no debe haber muchas personas como él pero seguramente sería terapeútico para todos, especialmente para los más jóvenes, aplicar su método, al menos durante un tiempo. Los beneficios se antojan interesantes porque las horas invertidas en el móvil o el facebook podríamos emplearlas en cuestiones más productivas como la lectura, por ejemplo, una buena conversación cara a cara o una conquista a alguien del sexo opuesto a partir de la seducción directa, sin pantallas ni teclas de por medio.

Llegados a este punto…

Lunes, Marzo 9th, 2015

A finales de octubre de 1984 sonó el teléfono en mi casa, en Barcelona. «Tiu, me’n vaig de vacances un mes sencer i vull que venguis a substituirme ya». Era Jaume Payeras, por entonces responsable de Deportes en Es Diari, y de quien más aprendí en aquellos primeros años por el estilo crítico y directo que siempre caracterizaba sus crónicas. Interrumpí el último curso universitario y desembarqué en la redacción en total desamparo porque Jaume, con quien había hecho prácticas en local y deportes el verano anterior, ya se había marchado. Solo, delante de la mesa en la redacción de la calle Virgen de Gracia, no sabía por donde empezar. Lo hice con la inestimable ayuda de los colaboradores de la época como Jaume Fiol, Juanjo Orfila, Paco Fábregas, Seo Llabrés, Javier … Dos años más tarde regresaba a la Isla para integrarme en la plantilla de Es Diari y muy poco tiempo después asumía la jefatura de deportes.

He pasado, por tanto, toda mi vida profesional en esta sección del Menorca. Como dice el editor, Josep Pons Fraga, «Deportes es una república independiente», y no le falta razón porque pese a la demanda del lector es el área más aislada de los periódicos de información general, a la que se presta mucha menos atención de la que se debería.

A lo largo de tantos años de ejercicio he desarrollado una labor apasionante porque me apasiona el deporte y la información deportiva. En contra de lo que se pueda pensar, tiene mucho más eco social un artículo en una comunidad pequeña en la que el ‘feedback’ es permanente como la nuestra, que cualquier escrito publicado en un gran diario nacional. He tenido la inmensa suerte de escribir en la mejor época del deporte menorquín en toda su historia pero también de su declive producto de la crisis.
El estilo no se negocia y a partir de la formación adquirida he sido crítico cuando creía que debía serlo, aunque el tiempo y la experiencia hayan ido moderando los artículos. La crítica duele pero también es fundamental para corregir y progresar. Yo he encajado lo mejor que he podido los palos que he recibido porque me he equivocado como el que más en este tiempo a pesar del disgusto y desgaste que me han provocado.

Sepan, sin embargo, que al periodista, y a mi el primero, le gusta más dar un elogio, alabar, que valorar negativamente una actuación o dar una mala noticia porque implicará, seguramente, disgusto al protagonista y a su entorno.

En Menorca el ejercicio del periodismo es complicado, también en deportes, lo que no sucede en una gran ciudad. Aquí nos conocemos y coincidimos todos a diario, lo que facilita incomodidades a partir de noticias trascendentes pero también una compensación fabulosa cuando alguien te agradece una crónica o un artículo.

Ahora, en este punto y aparte personal con la información deportiva de Menorca, creo que es un buen momento para pedir comprensión, disculpas y dar las gracias, por igual, a todas las gentes con las que he tratado en este tiempo, con errores y aciertos pero siempre con la voluntad de ejercer la profesión de la manera más rigurosa y adecuada al propósito de contribuir a que el deporte insular creciera y fuera relevante más allá de nuestro perímetro. Una misma petición que hago extensiva a todos -absolutamente a todos- los muchos compañeros redactores y colaboradores con los que he trabajado estos años de convivencia, en ocasiones, no siempre sencilla.

Llegados a este punto, creo que es bueno y  necesario un cambio cuando la motivación no es la misma, especialmente, en un momento menos álgido del deporte insular que el que hemos vivido en los últimos tres lustros para la práctica diaria de una labor exigente que precisa ilusión y estímulo como seguro mantienen Dino, Lluís y Juanico, compañeros que quedan al frente de la sección. Por eso asumo el nuevo reto en Es Diari con ganas renovadas. Y desde ya, pido perdón si en la redacción de alguna noticia abuso de los símiles relacionados con el fútbol u otros deportes. Serán inevitables.

Deporte y promoción, adelante

Lunes, Marzo 2nd, 2015

Será que se aproximan las elecciones y la clase política se vuelve más generosa que de costumbre, que la sensibilidad hacia un club también ejemplar lo merece, o simplemente que su rango justifica el dispendio tanto como la promoción de la marca propia, Menorca Talaiótica. Lo cierto es que el equipo de gobierno del Consell Insular de Menorca le ha echado un cable al CCE Sant Lluís para que su estado contable no acuse en exceso la que es la primera aventura en una categoría nacional a lo largo de toda su historia.
12.500 euros al club que preside el entusiasta Rosendo Pons para encarar diez partidos -cinco costosos desplazamientos al levante español- en esta segunda fase de la Liga EBA son una inyección modesta pero fundamental para el club. Sirven, además, para que Juanjo Pons, conseller de deportes, haya cumplido con la entidad de Sant Lluís a quien dijo que ayudaría en la medida de lo posible, aunque parte de ella provenga de Cultura debido al fin cultural del patrocinio.
No cabe comparar si la cuantía es o no proporcional con otras que brinda la primera institución insular sino la decisión de disponer una partida para una entidad que necesitaba ese reconocimiento transformado en una inyección líquida clave. Esta sponsorización, además, da continuidad al camino trazado con otras entidades a las que también auxilia el Consell a través de la marca Avarca de Menorca. El uso del deporte como método para divulgación de la Isla es una plataforma indiscutible que además implica una solución ideal para los clubes que la sustentan. Que siga así.