Archive for febrero, 2014

La ‘isla del deporte’ y del basket

lunes, febrero 24th, 2014

Acaballo entre la nostalgia y la realidad del nuevo orden establecido después de los fastos de la ACB, el baloncesto menorquín ha encontrado una vía regenerativa a partir de la recobrada Primera Balear. Comprobado el reclamo de una Liga menor de ámbito interinsular puede establecerse sin equívoco que Menorca y los menorquines precisan una competición que les aglutine, que les permita asistir a una manifestación deportiva con emociones, pinceladas de la calidad que disfrutaron años atrás -ahí están los veteranísimos ilustres que atraen todavía a la afición- y, sobre todo, una cita que les reporte interés en su agenda del fin de semana.

El derbi entre La Salle Mahón y el Alcázar, disputado el sábado en el antiguo pabellón colegial, marca un punto de inflexión. Supone la ruptura definitiva con el pasado esplendoroso del deporte de la canasta en la zona de levante, como núcleo original del fallecido Menorca Bàsquet, pero recupera la rivalidad tradicional que tantas sesiones inolvidables generó entre las dos aficiones del Padre Petrus y el colegio La Salle. Ferreries y Sant Lluís no le andan a la zaga, al tiempo que aguarda la incorporación de los otros dos focos del baloncesto menorquín con historia, Alaior y Ciutadella.

Es nuestro nuevo punto de partida, modesto sí, pero atractivo. Hemos puesto los pies en el suelo y volvemos a empezar. La rebautizada ‘Isla del Deporte’ como la define bien el Consell Insular en su nuevo proyecto generalista, no puede dejar de lado el baloncesto por más que potencie, como debe hacer, el deporte base y las pruebas atléticas o ciclistas del Camí de Cavalls. Menorca es una isla de baloncesto.

Algo falla en la vela balear

lunes, febrero 17th, 2014

El Club Marítimo de Mahón, cuna de ilustres regatistas en las últimas décadas del siglo XX, trata de recuperar el espacio privilegiado que ocupó en el entramado nacional desde un punto de partida desértico. Ha sido la consecuencia de la pérdida de los ingresos que le generaban los amarres y la causa de la desmembración de sus aulas.

La entidad mahonesa fue la única que fabricó en su día un regatista olímpico menorquín: Fernando Rita hasta alcanzar una plaza en los recordados juegos de Barcelona’92.

Viene a colación una cruda realidad. Vivimos en un archipiélago, rodeados de agua y los réditos olímpicos no se corresponden con el entorno, no solo en Menorca, si no también en Eivissa e incluso en Mallorca. Algo fallla si repasamos los millones de euros que los sucesivos titulares del Consulat de la Mar han destinado a la Escuela de Cala Nova, hoy ya privada, la Residencia Princesa Sofía y otros programas. Desde los Juegos de Sidney 2.000, Baleares no ha vuelto a contar con ningún regatista olímpico. El último fue Pepote Ballester, hoy bajo sospecha por corrupción, que ya lo había sido en Atlanta’96 y Barcelona’92. Mallorca ha tenido 7 regatistas olímpicos, Eivissa uno -Asier Fernández- y Menorca otro -Rita- una proporción mísera si la comparamos, por ejemplo, con el archipiélago canario.

Algo no se ha hecho bien para que Baleares lleve 14 años sin regatistas olímpicos en ninguna de las clases actuales. Quizás si un porcentaje mínimo de los millones de euros invertidos en Cala Nova, hubiesen repercutivo directamente en Maó, Ciutadella, Fornells o Es Castell, la vela menorquina podría haber forjado a otro campeón para acudir a la cita más deseada.

Tender puentes y no derribarlos

lunes, febrero 10th, 2014

A propósito del desencuentro crónico entre Ayuntamiento y Club Volei Ciutadella hemos asistido esta semana a una nueva manifestación de posiciones enfrentadas que no advierte solución, parece, en tanto el club no retire el contencioso contra el consistorio por el que le reclama una vieja subvención de 60.000 euros. Dolido por la firmeza de la entidad de volei, cuyos dirigentes son tan entusiastas y capaces como, en ocasiones, poco dados a encajar críticas, al gobierno municipal le faltó reacción. Prescindiendo de las acusadas discrepancias el consistorio no debería obviar la trascendencia del club que lleva el nombre de la ciudad en una competición nacional de primer nivel. Una llamada, un mensaje de felicitación habría sido el gesto correcto.

A De Sintas, líder municipal donde los haya, dotado de una personalidad que para sí la querrían muchos de sus correligionarios por su osadez y valentía, en este  caso le ha faltado juego de cintura aunque a final de semana realizara una oportuna llamada personal al entrenador. Tampoco su concejal de Deportes, a la sazón, excapitana del club, Tico González, obró como cabía esperar en función de su área de trabajo.

Del mismo modo Bep Llorens, a quien respaldan sus compañeros de junta, como no podía ser de otro modo, ha extrapolado erróneamente una felicitación personal de la concejal a varias amigas del equipo campeón asociándola con su cargo en el Ayuntamiento. Que esta circunstancia y la lejanía, por ahora insalvable, respecto al consistorio le provoque tanta decepción  como para plantearse dejar sus cometidos en el club se antoja una relación causa-efecto cuanto menos discutible, como también lo es tanta inquina entre dos partes que deberían tender puentes para entenderse y no derribarlos.

El tiempo se detuvo un instante

lunes, febrero 10th, 2014

Hay momentos en los que el tiempo se detiene porque anteceden a una acción que va a permanecer para siempre en la retina de quien la contempla. Se definen como históricos sin el riesgo de incurrir en una hipérbole generosa.

Ese fue el instante que dictó ayer al menorquín más universal del momento, Sergio Llull. Sin techo conocido, el mahonés engrosó la relación de jugadores que han ganado títulos con acciones individuales.

Como hicieran Solozabal, Herreros… incluso Iniesta en el Mundial, al genio mahonés se le recordará entre otras muchas cosas por la canasta que proporcionó a su Real Madrid la vigésimocuarta Copa del Rey, aunque aquí el monarca es menorquín y se llama Llull.

El mérito del Volei Ciutadella

lunes, febrero 3rd, 2014

Clase política, aficionados y entidades hermanas de la Isla deberían poner en valor el único estertor que queda en la Isla de lo que, hasta hace no mucho tiempo, fue el deporte profesional. Solo el Club Volei Ciutadella se aroga esa condición y la mantiene con una extraordinaria dignidad, tanto que incluso este fin de semana ha vuelto a disputar una final de una competición nacional de primer nivel.

De la noche a la mañana amenazó con la retirada, presionó con sutileza y logró salvar el ‘match ball’ hace dos  veranos a costa de la reconvesión obligada de una plantilla superior en una de andar por casa. Capeó el año como pudo, la sucesión de victorias se transformó en sucesión de partidos insípidos jalonados con derrotas abultadas o victorias similares dada la descompensación de la categoría venida a menos.

Pero una temporada más tarde, la continuidad del grupo y un par o tres de retoques han devuelto el protagonismo al Ciutadella, al Valeriano Allès Menorca, justo en su competición más esquiva, la Copa de la Reina. Contra pronóstico porque entraba como último clasificado, el grupo de Bep Llorens se plantó ayer en la gran final que no existió como tal dada la enorme superioridad del gran favorito, Murillo, y el cansancio físico acumulado. Pero El Valeriano ya era campeón desde el  momento que compitió en buena lid, en los cuartos y la semifinal.

Será un deporte minoritario, habrá perdido afición después de casi una década en la élite, pero, como apuntábamos al principio, pongamos en valor lo que hace este club, como traslada el nombre de Ciutadella y la Isla por la geografía nacional con éxito y reconozcámoselo como se merece. Enhorabuena, en todo caso.