Archive for Febrero, 2012

Un escaparate de ilusión

Lunes, Febrero 27th, 2012

Un escaparate de ilusión, un futuro deportivamente abierto, una retahíla de expectativas, todas ellas de signo positivo, aparecen en el horizonte del Menorca Bàsquet en los poco más de dos meses de Liga regular que le quedan por delante. Posiblemente ese tiempo restante no le alcanzará para atrapar al Iberostar Canarias, líder indiscutible del campeonato, y por tanto, candidato ideal para obtener la primera plaza de ascenso directo a la ACB, pero sí que puede y deben resultar suficiente para coronar una trayectoria progresiva como segundo clasificado una vez se hayan disputado las 34 jornadas. Y esa posición, ya se sabe, es la ideal para combatir con la ventaja de campo en los play offs al mejor de cinco partidos cuyo premio final es, nada más y nada menos, que el otro lugar reservado en la Liga de las estrellas.

Con nueve encuentros por delante y la posibilidad de disputar otros quince más en las tres eliminatorias de play-off como ya le sucediera hace dos años, todavía pueden darse alternativas y combinaciones que corrijan cualquier previsión y releguen al Menorca a otra ubicación menos ventajosa. Pero, sobre el papel, el equipo de Josep Maria Berrocal va a pelear una vez más, por el retorno a la Liga ACB con posibilidades reales de conseguir un tercer ascenso. Su profundidad de banquillo le confiere otra ventaja añadida fundamental para llegar a lo más alto en relación a la mayoría de los que serán sus rivales.

Queda clara la habilidad de los responsables ejecutivos del club para rentabilizar los presupuestos favorables con los que han armado los equipos en las dos últimas campañas en la LEB. Tanto es así que no sería de extrañar dentro de tres meses un nuevo pase a la primera liga continental. ¿Qué hará el Govern Balear si otra vez el Menorca consigue que el archipiélago tenga un sitio en la ACB? Por lo que pueda pasar, no estaría de más que comenzara a planteárselo.

No todo es negativo

Lunes, Febrero 20th, 2012

El repaso diario de la prensa internacional, nacional y local es un ejercicio necesario que, sin embargo en los tiempos que corren, fomenta el desasosiego y el pesimismo. Es la consecuencia de los rigores que rodean a la sociedad a causa de la apremiante depresión económica. El deporte menorquín no escapa a la coyuntura general hasta el punto que ha visto menguada su representación nacional con la retirada progresiva de los equipos que competían en categorías nacionales. Todo apunta, además, a que en los próximos meses la tendencia negativa se verá acentuada con nuevas noticias desalentadoras.

No es agradable tampoco para el periodismo notificar día sí y día también la relación de hechos adversos que invaden esta época por más que sea este su cometido.

Pero en el mar agitado en el que navega el deporte menorquín, hay enormes embarcaciones que restañan el orgullo insular y que merecen ser destacadas, como bien apuntaba días atrás el director técnico del Club Volei Ciutadella, Bep Llorens, en conversación informal con este diario. Es cierto, y el ejemplo  más plausible de ello es el propio club del poniente insular. A pesar de haberse visto despojado de la mayor parte de las subvenciones públicas, el club ha podido continuar en la Superliga como dominador de la competición, y su futuro no peligra gracias a la recta gestión de sus directivos.

El otro buque insignia de la Isla, Menorca Bàsquet, pelea por el retorno deportivo a la ACB aunque su continuidad en la élite el próximo ejercicio no esté garantizada. Los nombres propios encabezados por Sergio Llull, el mejor deportista menorquín de todos los tiempos que ayer ganó la Copa del Rey con el Real Madrid tras una actuación espectacular, Albert Torres, David Alonso, Paco Vallejo, Lita López, el joven Shutin Triay… son ejemplos de que la Menorca deportiva está viva, tiene futuro y, todavía, reúne motivos más que suficientes para enorgullecerse.

El nuevo orden

Lunes, Febrero 13th, 2012

El Sporting Mahonés se ha quedado por el camino en un triste desenlace que debía haberse evitado; el Alcázar tuvo que renunciar a la Liga EBA, el CB Jovent d’Alaior ha desaparecido del mapa balear por la triple renuncia de su primer equipo a las categorías que le correspondían en los dos últimos años; el CV Ciutadella hace encaje de bolillos para completar una temporada surrealista en un campeonato muy deslucido para el que ha tenido que recortar a la mitad, que se dice pronto, su presupuesto renunciando en la práctica a la competición europea y a la presencia de su segundo equipo en la Primera Nacional, entre otras medidas…

Es, en definitiva, el nuevo orden del que, circunstancialmente, en el ámbito insular solo se ha salvado el Menorca Bàsquet gracias a su condición de Sociedad Anónima Deportiva, y a que su proceso acogido al concurso de acreedores le ha permitido retrasar devoluciones y pagos con los que formar una plantilla que ofrece un baloncesto de nivel y compite con opciones de ascenso. La próxima temporada, no obstante, está por ver qué, cómo y dónde jugará.

Y es que esta novedosa coyuntura camina sin remisión hacia la autofinanciación, es decir, hacia el ajuste escrupuloso a la generación de los propios recursos porque la Administración ha dejado de ser ya el sponsor del deporte de élite tanto en el archipiélago como en otros muchos puntos de la geografía nacional.

La reducción drástica de subvenciones, que en parte ha sorprendido a las entidades de la Isla esta campaña, será todavía más acusada en el próximo ejercicio. Y entonces ya no habrá capacidad de asombro ni lamentos. Ha sido tanto el despilfarro, la corrupción y tan innecesarias las obras faraónicas que se han hecho en España que ni hay ni habrá dinero público para surtir al deporte profesional o compensado. Queramos o no, es el nuevo orden.

Fútbol, regreso al pasado

Lunes, Febrero 6th, 2012

El deporte insular está inmerso en una proceso de transformación que le conduce inexorablemente a un reajuste obligado para adecuarse a sus posibilidades reales prescindiendo de cualquier tipo de soporte institucional, como ha sucedido en los años de bonanza más recientes.

Si hace apenas tres temporadas Menorca podía presumir de ser la Isla del Deporte por la ingente presencia de clubes en categorías de élite, tanto en fútbol como en baloncesto, voleibol u otras disciplinas más minoritarias, hoy la objetividad se instala en nuestro territorio. Aquél brote exitoso que marcó la época dorada del deporte menorquín no se corresponde con la demografía de la Isla. Y así ha sucedido.

Ahora, en esta readaptación al recurso tipo, se trata de perseguir una lectura positiva, incentivadora, más ilusionante. Y ésta puede hallarse en el denostado fútbol  insular. La Segunda División B ha pasado a mejor vida y la Tercera División ofrece ya mínimos alicientes al aficionado de esta Isla porque su formato, inamovible desde 1979, es un canto a la reiteración de equipos sin demasiado interés.

Pero mira por donde, la futura presencia del Sporting Mahonés o su club paralelo, Sporting Illa de Menorca, en la categoría Regional Preferente la próxima temporada, unida a la muy probable reaparición del At. Ciutadella y quizás, al descenso de Alaior y/o Ferreries junto a históricos como la Unión el Menorca pueden acabar conformando un campeonato que, cuanto menos, despierte la rivalidad deportiva intermunicipios en una división inferior.

Será como un regreso al pasado, una vuelta a los orígenes cuando el fútbol dominical o sabatino era el ocio por antonomasia de gran parte de la sociedad menorquina. Hoy hay otras alternativas, claro está. Pero la coincidencia de equipos puede ser un reconstituyente para este maltrecho fútbol.