Archive for Noviembre, 2011

Ejercicio sano de nostalgia

Lunes, Noviembre 28th, 2011

José Sastre se hizo célebre en el fútbol menorquín, en los 90, como azote contumaz de la clase federativa y política que imperaba entonces aquí y en Mallorca. Los seguidores más veteranos recordarán titulares escandalosos en este diario del otrora presidente de la UD Mahón mientras duró su larga cruzada contra aquél estamento y también el político en pos de recuperar el nombre de su club tras la fallida fusión de éste con el Menorca. Sastre llego a comparar a los federativos con la “mafia calabresa” entre otras muchas lindezas.

Ha llovido mucho desde entonces y aquél presidente que fue todo un personaje dinamizador de las tertulias del deporte insular, ha desaparecido del ámbito deportivo al igual que otros muchos de los que el viernes se congregaron en Maó bajo la feliz iniciativa de la Associació Histórica del Fútbol Menorquí.

El tiempo transcurrido, en todo caso, ha permitido restañar heridas y correr un tupido velo para dejar paso a los buenos recuerdos, que son muchos.

Y es que el fútbol, tanto el profesional como el aficionado, constituye una perfecta plataforma para impulsar los valores que transmite su práctica, es decir, el esfuerzo, la competitividad, el trabajo, pero también la amistad, el compañerismo, la colaboración.

Esas mismas características que deben prevalecer tanto en el vestuario como en el terreno de juego son válidas también para los dirigentes, ese colectivo consustancial al balompié, denostado en muchas ocasiones sin razón pero imprescindible para su organización por más que a veces obtenga prebendas excesivas.

El reencuentro de presidentes fue un ejercicio sano de nostalgia, de aquellos buenos tiempos porque los años pasan, los desencuentros de entonces se olvidan y la amistad reaparece.

Las cañas son ahora lanzas

Lunes, Noviembre 21st, 2011

Las cañas se han vuelto lanzas contra Paco Segarra, el tercer mecenas en la historia del Sporting Mahonés después de Gaspar Melsión y Antonio Gomila, cuyo final, sin embargo, poco va a tener con el de su más inmediato  predecesor que dejó a la entidad impoluta, sin la más mínima carga.

Del aplauso espontáneo que llegó a emocionarle hace apenas tres semanas en la asamblea extraordinaria de socios cuando la mayoría de asistentes le premió su increíble generosidad se ha pasado a otra realidad bien distinta en la que sus empleados directos le señalan con el dedo y sus colaboradores en la junta critican las formas y el fondo de sus decisiones tanto como el deje de arrogancia en sus últimas declaraciones.

Ha sido el discurso final de Luis Elcacho el que más ha dañado la imagen del promotor catalán, responsable del ascenso y la permanencia en Segunda B con su aportación personal, pero también el primero al que se deben pedir cuentas por tener al club al borde del precipicio y en boca de todos por razones que nada tienen que ver con las deportivas.

El bombardeo descargado por el entrenador de Lleida contra el presidente, sin embargo, ha causado cierta conmoción entre parte de la directiva y la afición no ya por sus críticas sino por su petición. Elcacho no tuvo reparos en solicitar a Segarra que abandone el club por el mal que le está haciendo. Esa petición causa pavor a muchos porque, en buena lógica, Segarra debe estar deseando hacerlo, marcharse y olvidar este túnel oscuro en el que se ha metido tras dilapidar más de un millón de euros. Triste es que después de tamaño desembolso la situación sea ésta, pero por esa misma razón, Segarra tiene un compromiso adquirido y no puede abandonar con la que está cayendo.

37 años y una vergüenza

Lunes, Noviembre 14th, 2011

Si Paco Segarra no elimina las telarañas de su otrora generoso bolsillo o aparece un mirlo blanco de los de antaño, -Peter Pan o Campanilla- en el último momento, el Sporting Mahonés protagonizará el próximo fin de semana el capítulo más vergonzoso de sus 37 años de vida.

Las penurias de esta entidad históricamente agraviada por las instituciones, nunca antes le llevaron al borde de un precipicio como el que aparece a menos de una semana vista si no lo remedia algún componente milagroso. No merecen sus fieles seguidores que el único club de la Isla que ha paseado su nombre por la geografía nacional en los últimos 25 años, en dos etapas distintas en una categoría profesional de fútbol, quede ahora a la altura del betún.

La asamblea de hace dos semanas sólo permitió colocar un parche tan insuficiente como irreal porque los socios no pueden costear la plantilla de aquí a final de Liga y 200 euros por cabeza para cada integrante de la plantilla es tanto como casi nada. Intuido y ahora conocido oficiosamente, el desarraigo de la Administración Pública  hacia los clubes de élite, la única alternativa a la ‘realidad cero’ de este Sporting sería el hallazgo de un patrocinador como deslizaba el presidente semanas atrás. Esa negociación no avanza y el desplome parece más cerca que nunca.

Segarra, que ya ha perdido el favor de los profesionales, sacó de donde fuera los 150.000 euros el 30 de junio para evitar el descenso y disparó contra administraciones, prensa y afición. Su artillería va camino de arrojar un sólo damnificado, el propio club, si pasa por una huelga y es desalojado de la Liga. Que nadie deje de valorar el más del millón de euros que ha destinado al club a fondo perdido, según presentó en la asamblea. Pero suya será también la responsabilidad de tan vergonzosa situación por no haber renunciado entonces cuando otros sí lo hicieron.

Urko, el espíritu contagioso

Lunes, Noviembre 7th, 2011

Merecía la fidelidad de dos millares de menorquinistas asiduos al Pavelló un partido como el de ayer coronado con una victoria estimulante, bella, redentora, como aquellas inolvidables de la época no tan lejana en la Liga de las estrellas. Fue el de ayer, sin genero de dudas, el mayor gozo que cobraron jugadores y afición en el último año porque el encuentro, sin ser una manifestación baloncestística de primer nivel, sí aunó competitividad, alternativas, intensidad y emoción… con final feliz, por supuesto. El triplazo de David Navarro, consecuencia también de dos decisiones erróneas del Granada, proporcionó un éxtasis ya olvidado por estos lares.

Y si Navarro se llevó la gloria como figura que es de esta plantilla cien por cien nacional, fue el capitán del equipo, Urko Otegi, quien hizo acopio de la mayor responsabilidad en una reacción sorprendente.

Andaba el equipo camino de una derrota dolorosa al final del tercer acto cuando dos canastas suyas mantuvieron la pugna abierta. Ese derroche enérgico, el corazón que le late a mil en cada acción como si en ella le fuera la vida, resultó contagioso en el segundo estirón granadino del último tramo. El hombretón donostiarra apretó los puños, gritó, pidió calor a la grada y de su fortaleza emanó un espíritu contagioso para compañeros y aficionados. Otegi se creció, el equipo creyó en sí mismo y la grada rugió. Entre los tres alcanzaron la meta.

No será nunca o casi nunca el máximo anotador, tampoco garantiza regularidad en el rebote, errará canastas sencillas y algún rival rentabilizará sus despistes defensivos. Pero donde no le alcanza el talento sí le llega la casta, la fuerza, el compromiso y la profesionalidad de la que siempre ha hecho gala. Ayer ejemplarizó una vez más todo lo que es capaz de hacer y hay que agradecérselo.