Archive for Octubre, 2011

Menorca, talento y carencias

Lunes, Octubre 31st, 2011

Cuatro sopapos en sólo siete jornadas son demasiadas bofetadas en la cara para uno de los equipos que, en buena lógica, debe estar en la zona noble del campeonato.

Cuatro reveses, todos ellos a domicilio, permiten concluir que el Menorca tiene un problema agravado por la ausencia de su único americano, Taylor Coppenrath, lesionado prácticamente desde su tardía llegada a la Isla.

Es el equipo de Berrocal un grupo comprometido que aúna un talento ofensivo indiscutible y desprende una buena química de puertas afuera y hacia dentro, condiciones indispensables para estar arriba pero no suficientes. Y es que sus carencias resultan evidentes. A la plantilla le falta físico porque no tiene segundo americano ni jugadores de color, ni tampoco un perro de presa atrás que contagie al resto. La ausencia de estos especialistas fundamentales disminuyen el grado de intensidad necesario en los momentos más urgentes del partido, lo que aún revela con mayor descaro su fragilidad defensiva. Los tanteos encajados a domicilio no son propios de una plantilla con aspiraciones.

Así, la distancia abierta con Canarias y Burgos, las referencias más evidentes al frente de la clasificación en la que también figuran La Palma y Lleida, comienzan a ser una presión añadida para el Menorca enfrascado como está en el tramo más exigente del calendario en esta primera vuelta.

Urge un paso adelante del grupo, con Berrocal al frente, para camuflar las ausencias reseñadas a riesgo de incrementar la brecha con los rivales directos porque difícilmente se van a producir cambios o sustituciones en el plantel. Y el Granada, este próximo domingo en Maó, sigue siendo uno de esos rivales directos por más que sufra una situación semejante a la de los menorquinistas.

El sporting y su experiencia

Lunes, Octubre 17th, 2011

Llegados a este punto quizás sea apropiado remontarse en el tiempo y evocar lo sucedido en el Sporting Mahonés hace casi dos décadas. Guarda la situación actual no pocas similitudes con la que vivió el club a principios de los 90. Aquél declive progresivo producto de la desaparición de los recursos económicos acarreó un desenlace traumático que hoy debería permitir a la entidad mahonesa anular los errores que la condujeron a una larga y costosa travesía por el desierto hasta ponerla al borde de la desaparición.

Gaspar Melsión era el Paco Segarra de hoy. El empresario mahonés lo fue todo en el club desde su fundación y gracias a su determinación y a su generosidad el Sporting ascendió a Segunda B en 1987 y se mantuvo en la categoría durante seis campañas. Melsión cuadraba los balances con sus propias aportaciones año tras año pero, como sucede ahora con Segarra, un día dijo basta porque no podía continuar echando mano a su bolsillo. El equipo se menorquinizó y perdió la categoría apenas un año después con una deuda sangrante. Sólo el auxilio de los héroes de este club, exdirectivos, directivos que todavía continúan hoy, y el propio Melsión, el Sporting malvivió durante muchos años mientras éstos se hacían cargo de los pagos mensuales para que la entidad subsistiera.

Fue una época negra de la que salió el club de la noche a la mañana por obra y gracia del empresario mahonés Antonio Gomila. Éste devolvió al Sporting todo su esplendor en Tercera División y, tras cuatro años aún sin haber obtenido el ascenso, cumplió su mandato y lo dejó en manos de Segarra, eso sí, limpio de cualquier lastre económico.

La experiencia no debería caer en saco rato. Un paso atrás, en ocasiones, puede suponer un kilómetro lejos del precipicio que aguarda a la vuelta de la esquina.

El Menorca altera el orden de las comparaciones

Martes, Octubre 11th, 2011

Si habrá sido (o sigue siendo) importante el Menorca Bàsquet en el universo balear que tanto su penetración social como la institucional han acabado por alterar el orden natural que rige las comparaciones entre las Islas de este archipiélago mediterráneo.

Mallorca es la mayor, el centro administrativo de esta Comunidad y, por tanto, la que históricamente genera no pocos agravios comparativos frente a las menores, Menorca e Eivissa, en casi todos los casos con hechos fácilmente constatables. En el reparto del otrora generoso pastel, la mejor parte corresponde a la Isla vecina.

Por esta razón no puede pasar desapercibido el avance extraordinario del club menorquín de baloncesto fundamentado en sus cinco campañas compartiendo tiempo y espacio con los mejores clubes nacionales en la considerada mejor liga del continente. Ese avance, correspondido con el respaldo popular de Menorca, ha sensibilizado también a las arcas gubernamentales en los últimos años hasta provocar la desazón, esos lamentos que hasta entonces parecían patrimonio exclusivo de menorquines e eivissencs, en otros clubes mallorquines, y en algunas voces de aquél periodismo.

Y, sinceramente, sin ánimo de caer en un provincianismo rancio, no deja de provocar una sensación diferente escuchar a una entidad mallorquina clamar públicamente porque en Menorca reciben más subvención que en Mallorca. Sea o no cierto, suena distinto y es, de verdad, agradable por insólito.

Transición y categoría

Domingo, Octubre 2nd, 2011

Escenificó ayer el Menorca Bàsquet su segundo regreso a la LEB y lo hizo con el mismo envoltorio que caracterizaban sus encuentros de la ACB. Presentación estelar por la megafonía, cántico -escasamente coreado- del ‘senyor damunt un ruc’ para caldear el ambiente,  desafíos en medio de la pista para aficionados afortunados entre los cuartos del partido y actuación brillante de la escuela de patinaje de la UD Mahón en el descanso.

Cuida, por tanto, los detalles el cuerpo ejecutivo de la entidad para que el tránsito a la categoría inmediatamente inferior resulte lo menos traumático posible. Y la verdad que, al menos ayer, no lo fue. Cierto que la afluencia de seguidores se ha visto mermada -por encima de las 2.500 personas en las gradas puede calcularse- pero no es menos verdad que los asientos vacíos ya comenzaron a ser una percepción visual real y periódica durante la temporada anterior. Considerando la talla menor del visitante de ayer, este Clínicas Rincón con muy pocos recursos, la valoración del aforo no puede ser negativa.

Sin embargo, más allá del encuentro que resultó de escasa competitividad dada la diferencia abismal entre ambos equipos y el trabajo defensivo voraz del grupo de Berrocal, uno destacaría la actitud de los buenos seguidores menorquinistas, incluidos los de las dos peñas. Serán menos, sí, pero más entusiastas si cabe que antaño.

Ya existe una cultura de baloncesto de élite en Menorca, y la LEB sigue siendo una categoría profesional por mucho que su nivel esté lejos de la ACB. A partir de ese planteamiento los fieles menorquinistas saben que esta temporada pueden disfrutar del baloncesto y, especialmente, de las victorias de su equipo que van a llegar una tras otra desde ayer en casa salvo rarísimas excepciones que ojalá no se produzcan.

Así, pese a la nula emoción que tuvo el partido, la afición aplaudió a sus nuevos jugadores en la mayoría de las acciones del juego y les despidió con una sonora ovación. Un ejemplo plausible para tomarlo en consideración de cara a los próximos choques cuando el partido plantee más exigencia. Hay que disfrutarlo en cualquier caso.