Ciutadella es diferente

Eran exactamente las 21.02 de anoche cuando Tico González elevaba la Copa de campeones al cielo del Pavelló d’Esports de Ciutadella. Fue ese el momento culminante, justo el instante en el que el tiempo se detuvo para loar a un club ejemplar, el Volei Ciutadella, que ayer alcanzó el cielo estrellado, la gloria merecida en función de la sensatez imprimida a cada una de sus actuaciones desde que viera la vida hace poco más de 25 años.

No es de extrañar, por tanto, que las lágrimas se abrieran paso en los rostros de los históricos dirigentes del entrañable club de Ciutadella cuando observaban a las jugadoras en la tarima del estrellato con la Copa ya en su poder.
Nadie podrá olvidar una tarde como la de ayer en la que Menorca, su afición, hizo los puntos que precisaba al equipo para desperezarse tras un comienzo al ralentí que le llevó a ceder el primer set.

La puesta en escena fue colosal, tanto como el ambiente que creció remate a remate, punto a punto, a medida que el Valeriano Allés comenzaba a dominar la final. El color rojo del club  se desparramó por las gradas del Pavelló donde se hizo notar la banda de música de Alaior en cada tiempo técnico. Como no, la bandera de Sant Joan, presidía un lateral justo enfrente de las autoridades. Precisamente dos de ellas, Joana Barceló y Marc Pons, fueron los únicos a quienes les silbaron los oÍdos en la fiesta desatada tras el partido al ser pitados cuando fueron anunciados sus nombres por la débil megafonía. Entre ellas no estaba el ínclito presidente del Murcia, Evedasto Lifante, quien prefirió seguir el partido a pie de pista y acabó consolando a sus excelentes jugadoras tras el último punto.

Porque el Murcia fue un rival de talla, de enorme talla, pero esta vez mordió el polvo diluyendo así su condición de bestia negra para el Club Volei Ciutadella. El equipo de Chema Rodríguez, con Kilye Atherstone acaparadora del MVP gracias a su aportación sensacional, coronó así el mejor año de su historia que, a día de hoy, parece insuperable. Y es que la entidad consiguió aquello que se había propuesto  al término del ejercicio anterior eligiendo el mejor camino para lograrlo:  ser campeonas en Ciutadella y Ciutadella a partir de ahora también será diferente porque desde ayer tiene al mejor equipo de España de voleibol como ganador de una primera Liga profesional. Casi nada. Enhorabuena

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