Archive for abril, 2011

El voleibol debe ser justo

martes, abril 26th, 2011

El play-off por el título de la Superliga de voleibol se ha ceñido escrupulosamente al guión preestablecido desde que dio comienzo. Anulados los incómodos semifinalistas –mucho más el Universidad de Burgos que el Jamper Aguere– se plantan en la madre de todas las batallas por la hegemonía del voleibol femenino nacional los dos equipos que debían estar en ella porque son los mejores del campeonato, el Valeriano Allés Menorca Volei y el CAV Murcia 2006.

El cuadro de Ciutadella está en el momento cumbre de sus 25 años de historia porque se dispone a jugar la gran final con opciones reales de conquistarla por la calidad de su plantilla que no tiene que envidiar a la de su bestia negra murciana.

Campeón de campeones, habituado a rentabilizar los vacíos de la normativa y su peso en la Federación para llegar con ventaja al punto determinante de cada competición,  el Murcia vuelve a cruzarse en el camino del Valeriano Allés. Pero esta vez hay elementos que determinan una puesta en escena distinta y si alguno de los dos finalistas parte con ventaja, ese es el equipo de Ciutadella porque tiene más hambre, porque ha sido el mejor de la fase regular, sigue invicto en Ciutadella, y sobre todo, porque tiene el factor cancha de su parte. De acuerdo que estos componentes abstractos no garantizan una ventaja tangible, pero deben servir para que el voleibol sea justo con el club por los méritos acumulados en los últimos años.

Conquistar la Liga  será la gloria para un equipo que ya es el campeón moral porque su insólita posición, en la final de una Liga profesional, es un registro que sólo este mismo club logró el año pasado aunque entonces el título no era su meta. Por este mismo motivo, si se escapa, la decepción, que no el fracaso, será también inevitable. El equipo y, a su lado, toda la Isla tienen que impedirlo en los dos o tres partidos que pueden jugarse en Ciutadella.

Norteño, visto y no visto

lunes, abril 18th, 2011

Vista y no vista habrá sido la entusiasta aventura que emprendió el modesto club de Fornells el pasado verano para situar a la localidad costera en el fútbol balear de Tercera División. El empecinamiento de Garriga, Fuxà y compañía hizo realidad el salto a la categoría semiprofesional conquistada en el campo. Incluso la entidad logró superar el escollo administrativo que suponía obtener el permiso para mantener a Vadell en el banquillo pese a no disponer de la titulación requerida en esta categoría.

Pero, finalmente, el Norteño ha emprendido el camino de regreso cuando aún queda un mes de competición.

El descenso es una decepción evidente desde el momento en que la reducida junta directiva hizo una apuesta arriesgada por recomponer la débil plantilla con la que había irrumpido en esta competición. El lastre de la primera vuelta, sin embargo, ha sido demasiado pesado y pese al salto cualitativo del plantel, los resultados le han abocado al retorno a la división inferior.

En todo caso, el Norteño mantendrá en su hoja de servicios una temporada en categoría nacional por la que ha pasado, esa es la verdad, con mucha más pena que gloria porque ni la respuesta de los aficionados ni del empresariado próximo ha sido la esperada. En su historial quedarán victorias de tanto prestigio cono las obtenidas ante Alaior, Manacor o Poblense, la renta más positiva del curso futbolístico.

A Garriga y sus hombres de confianza les corresponde ahora minimizar el desgaste económico que ha supuesto la llegada de los jugadores foráneos para que la entidad de Fornells vuelva a ser un equipo competitivo el próximo año en Regional Preferente. Y si la ocasión se presenta a corto, medio o largo plazo, acometer otro ascenso con más garantías, mejor infraestructura y más conocimiento.

Va por los jugadores

martes, abril 12th, 2011

Escribía el sábado mi buen amigo y admirado columnista de este diario, Miquel Quetglas (es capaz de unir la capacidad de opinar sin desacreditar ni despreciar y hacerlo a partir de un planteamiento siempre razonado con el que se puede estar o no de acuerdo), que quien de verdad se merecía el esperado triunfo del Menorca era el público. Se refería Micki a los aficionados fieles que continúan asistiendo a las citas quincenales de su equipo pese a la sucesión inacabable de derrotas.

Es una opinión fundamentada que ensalza a los irreductibles ante aquellos que ya han desertado vista la decepcionante marcha del conjunto menorquinista en la Liga.

Pero en este caso, el que suscribe rompe una lanza por el grupo de jugadores y técnicos y estima que ellos también habían contraído toda suerte de méritos, sino  más, para volver a celebrar una victoria. De acuerdo que no hacen más que cumplir con su trabajo, que son profesionales y que, pese al descenso de categoría, la próxima temporada hallarán otro club y otro lugar en el que seguir desempeñando su oficio. Pero no es menos cierto que resulta difícil convivir con la realidad clasificatoria, sentirse señalado como peor equipo de la Liga en función de tantos partidos perdidos y acudir al tajo a diario haciendo de tripas corazón, con atrasos en las nóminas –derechos de imagen al margen, de los que apenas han cobrado nada– por más que dispongan de retribuciones muy superiores a la de la clase obrera.

El compromiso que muestra el propio entrenador, Paco Olmos, un sufridor de primera, y  jugadores como el capitán Otegi, Ciorciari o Huertas por encima de sus limitaciones técnicas o físicas después de perder y perder y volver a perder, merecía una recompensa en forma de victoria porque el equipo es débil pero no tanto como para pasar por donde ha pasado. Va por ellos.

El título necesario

lunes, abril 4th, 2011

Es el momento de asumir la situación, de aceptar el rol de favorito número uno al título de Liga por razones más que obvias tanto por el enorme potencial de la plantilla, como por el hecho diferencial de haber sido el campeón indiscutible del campeonato regular. A estos factores determinantes se une el buen manejo del plantel que ha hecho su entrenador hasta la fecha y el tiempo extra del que ha dispuesto para preparar el asalto al título tras dominar la competición de principio a fin.

No se trata de incrementar la presión al club o a la plantilla pero tampoco de minimizarla. El club dio un paso adelante el pasado verano cuando prescindió de Fiorenza tras conseguir el subcampeonato, y apuntaló el plantel con un salto de calidad ilusionante a partir de un buen presupuesto y la llegada de Prychepa y compañía. Ya entonces quedó manifiestamente claro que la apuesta iba encaminada a engrosar las vitrinas de la modélica entidad con alguna de las tres competiciones que iba a disputar: Copa, CEV y Superliga, después de haber acariciado ya dos de ellas en los cursos anteriores. Y la realidad sugiere que acertó en su propio desafío pese a que la Copa se escapara en la final ante Murcia.

Pero no es menos cierto que tras el subcampeonato copero y, siempre ateniéndonos a la calidad de la plantilla y al nivel de sus rivales, ahora el título de la Liga aparece como la culminación necesaria del mejor equipo de historia del club y de una temporada que sólo será realmente distinta a la anterior si levanta el trofeo a final del play off. Hasta el Murcia, el único rival que, a priori, puede arrebatárselo, ha perdido a la estrella de la Liga, Priscila Rivero. No alcanzar el título sería una decepción en este caso porque este es el  momento oportuno y el lugar adecuado para conseguirlo. A por él, entonces.