Jóvenes, motos y carreteras

septiembre 28th, 2018

La sensación de libertad que proporciona la conducción de una motocicleta cuando se alcanza la adolescencia y uno comienza a creerse dueño del mundo es común a la inmensa mayoría de chicos y chicas cuando llegan a esa edad temprana.

El viento sobre el rostro agitando el cabello, la rapidez, la comodidad para los desplazamientos sin depender de los padres, la facilidad para aparcar frente al banco donde están sentados los colegas, o el punto de distinción del que tiene vehículo de dos ruedas sobre el que no lo tiene son cuestiones que ellos ponen en valor ante sus tutores. Argumentan así la necesidad de tenerlo.

Realmente es fantástico ir en moto, que nadie lo dude, por más que haya quien le tenga pánico a subirse en ella. Lo es pero no es menos cierto que convertirte en la carrocería de la máquina trae consigo un riesgo intrínseco y, por tanto, inevitable en muchas ocasiones por muy prudente que sea la conducción. Esa peligrosidad se acrecienta, generalmente, cuantos menos años se tienen. Ausente la experiencia, no todos saben utilizar la serenidad para adquirirla poco a poco lo que se traduce en caídas y accidentes.

Ese riesgo asumido -todos los moteros hemos besado el asfalto alguna vez en la vida, independientemente de la edad- se multiplica si falla la infraestructura fundamental, es decir el trazado de las vías por las que transitamos.

La Me-24, de Ciutadella a Cala en Bosc, que el sábado fue el escenario donde encontró la muerte un joven local, está reconocida como una carretera con puntos negros, especialmente para motoristas como acredita su historial de accidentes. Es la que más siniestros acumula en la red viaria insular y en ella han muerto cuatro personas en las dos últimas décadas. La impericia de la adolescencia no podemos evitarla pero sí podemos hacer más segura la carretera.

 

De Rufián a Herráiz pasando por Hitler

septiembre 21st, 2018

No son necesarios ni cinco minutos frente a la pequeña pantalla en un debate parlamentario o en el desarrollo de las inútiles comisiones de investigación que arbitra el Senado para calificar la talla de algunos de nuestros políticos como manifiestamente mejorable, siendo muy generosos en el adjetivo.

Es el caso de uno de los supuestos adalides de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, quien degrada constantemente a las Cámaras Alta y Baja en las que declama sus intervenciones, en muchos casos, más tabernarias que no del lugar donde las pronuncia. Más allá del fondo de sus diatribas, con las que se podrá disentir o estar de acuerdo, Rufián se ha fabricado un personaje impropio para llevarlo a escena en tales escenarios de la política española.

Fue el independentista catalán uno de los que con mayor profusión comenzó a referise a sus rivales parlamentarios como fascistas, franquistas, tiranos… hasta llamar a algunos descendientes de los genocidas más conocidos del siglo pasado. Lamentablemente los vocablos de sus discursos y perfomances están siendo imitados por otros de nuestros representantes.

Empeñados en la izquierda, desde el PSOE a Podemos, en convertir en trending topic a Franco de un tiempo a esta parte, quizás no deba extrañarnos en demasía que en la política insular la consellera del PP, Aurora Herráiz, se enfangara hasta límites insospechados haciendo una referencia a Hitler en el controvertido pleno del pasado lunes cuando criticó que el equipo de gobierno del Consell admirara a Quim Torra o Arnaldo Otegui.

A Herráiz, desafortunada en su comentario, se le echaron encima como lobos varios consellers del equipo del gobierno insular, quienes jalean e incluso utilizan algunos de los calificativos de Rufián. Estamos perdidos si este es el líder que crea escuela.

 

El permiso ordinario al ladrón de coches

septiembre 14th, 2018

Si un preso ha cumplido un cuarto de su condena, observa buena conducta y tiene un informe preceptivo del equipo técnico de la prisión reúne los requisitos objetivos para obtener un permiso ordinario.

Pero a estos deben sumarse los subjetivos: que no resulte probable el quebrantamiento de condena ni la comisión de nuevos delitos o que la salida pueda repercutir negativamente en su programa personalizado en prisión. Es en último extremo la Junta de Tratamiento la que decide, con la autorización del Centro Directivo, para permisos de hasta dos días, y del juez de Vigilancia Penitenciario para permisos de más de dos días. Es decir que el ladrón de coches, Stephane Jean Michel Schmidt, hizo creer a todas estas instancias que no había motivo para impedir su segunda salida de la cárcel de Menorca desde que ingresara en mayo de 2017.

Schmidt es un recluso reincidente porque ya había cumplido otra larga condena por delitos similares, y su sucesión de hurtos y robos, uno de ellos con intimidación, causó una gran alarma social los días previos a su detención en Alaior hace 16 meses. Durante sus últimos 7 días de fuga se le relaciona con otros cinco robos con fuerza, incluido el coche que estampó en Es Mercadal y que podía haber provocado otro accidente mucho más grave.

«Nosotros hacemos nuestro trabajo, pero si los jueces los dejan salir no es nuestra competencia», apuntaba un policía tras conocerse esta fuga.

Lo cierto es que el exmilitar francés tenía un buen comportamiento en la cárcel, realizaba tareas sociales e incluso, con su abogado, había declinado pedir la libertad condicional para seguir trabajando e ir cumpliendo con las indemnizaciones a las víctimas de sus robos.

El sistema penitenciario no es infalible, claro está. Estamos hartos de verlo en las películas y, lamentablemente, en la vida real. Ahora nos ha tocado de cerca para constatar que la realidad supera la ficción.

 

El Rey en Menorca

septiembre 7th, 2018

Tuvo el rey Felipe VI un encuentro amable con los menorquines con los que se cruzó en el puerto de Maó y en el Club Marítimo el pasado sábado. Trasladó proximidad a la gente a pesar de los 20 guardaespaldas que le acompañan siempre, con el apoyo de las fuerzas y cuerpos de seguridad de cada ciudad.

Ahora que los reproches al monarca y a toda la familia real ya no son hechos aislados sino que se repiten incluso en apariciones públicas, en Menorca el Rey halló reconocimiento, aplauso y gratitud. Y él correspondió en la medida de lo posible estrechando cientos de manos y posando para cientos de fotografías, a excepción de los periodistas a quien el jefe de seguridad de la Casa Real, una vez acabada la entrega de trofeos, impidió que le hicieran fotos pese a que el resto de los mortales allí presentes no paraba de tirárselas.

No tiene Felipe VI el carisma de su padre pero está mejor preparado que aquél. No se gana a la audiencia con un comentario hilarante que rompa el protocolo y provoque la sonrisa de la concurrencia, pero tiene temple y aplomo en cualquier circunstancia, como demostró en el escrache que le organizaron los independentistas hace un año en la manifestación tras los atentados de Barcelona y Cambrils.

El Rey sabe mejor que nadie que la institución que representa ha perdido buena parte de la aceptación popular mayoritaria de la que disfrutó durante el reinado de su padre. Entre su cuñado delincuente y la revelación de los juegos de cama de su padre, ahora agravados todavía más con el presunto cobro de comisiones o las cuentas en paraísos fiscales, la corona que soporta Felipe pesa demasiado sobre su cabeza. Por más que su imagen resulte intachable hasta el momento, bien hace en llegar a cada rincón del país cuando puede, estrechar cientos de manos y hacerse cientos de fotos cuando se las piden si pretende recuperar paso a paso el crédito de la monarquía que buena parte de su familia ha tirado por la borda.

 

Dos años sin juicio del parricidio de Son Blanc

agosto 31st, 2018

Se han cumplido esta semana dos largos años desde que se produjera uno de los sucesos más trágicos ocurridos en Menorca en los últimos años como fue el asesinato a puñaladas de un hijo a su madre en el chalé familiar de Son Blanc, en Ciutadella.

La fase de instrucción del caso concluyó a principios de verano, el Ministerio Fiscal y el abogado del acusado ya han confeccionado sus escritos de acusación y defensa pero la fecha del juicio aún no ha sido señalada y podría demorarse, incluso, hasta el próximo año. A uno de los tribunales de la sección segunda de la Audiencia no le ha quedado más alternativa que prolongar este mismo mes la prisión preventiva del autor confeso de la muerte de su madre otros dos años más.

El drama de esta acaudalada familia catalana, rota para siempre por el desastre de aquella madrugada del 27 de agosto de 2016, aún tiene un capítulo pendiente. Será así porque la celebración del juicio ante un jurado popular, tanto si hay acuerdo previo como si no, hará revivir a los afectados este pasaje nefasto de su vida que, seguro, tratan de sobrellevar como pueden. El hijo menor, adicto a la marihuana desde los 13 años, apuñaló decenas de veces a su madre, quien más había peleado para alejarle de su adicción, también lo intentó con su padre e hirió a su hermano.

La condena del autor, si continúa en prisión para cumplir los 31 años que solicita la fiscal o si obtiene la absolución que pide su abogado en base a un informe de esquizofrenia que conllevaría, probablemente, su internamiento en un psiquiátrico, supondrá otro revés para los suyos.

Transcurrido ya tanto tiempo la familia merece pasar página, atravesar por el mal trago de un juicio que será mediático, y saber a qué atenerse para reorganizar su futuro. El castigo, en este caso, es conjunto tanto para el autor como para sus más próximos y la justicia debería ser sensible a ello evitando este largo calvario.

 

«Franco, ese hombre»

agosto 24th, 2018

Franco, ese hombre», fue el título del documental que el mismo dictador encargó para glosar los denominados «25 años de paz» que conmemoraba el franquismo en 1964 tras la Guerra Civil. El aparato propagandístico dirigido por Manuel Fraga Iribarne, con la dirección del cineasta afín a la causa, José Luis Sáenz de Heredia, parió un trabajo previsible, un masaje adulador y por tanto grotesco en muchos pasajes, en el que la vida del generalísimo asemejaba a la de un mesías salvador que había sacado a España de la miseria, salvándola de la irrupción del comunismo hasta situarla en el desarrollo.

Como otros muchos absolutistas de la historia, Franco no fue una excepción para consolidar su dictadura. Además de contar con el Ejército y la legitimación de la iglesia, hasta morir en la cama y gobernar 40 años tuvo que disponer de un apoyo social del que hay suficientes pruebas, aunque muchos se retracten de ellas, bien porque no había alternativa posible o bien porque el país emergía entonces de la indigencia que había provocado la lucha fratricida con su alzamiento. En ese apoyo, por razones obvias, nunca aparecieron los más reprimidos, que fueron encarcelados y fusilados en la postguerra, o apenas contaron para el estado cuando quedaron libres.

Quizás por ello, cuatro décadas después de su muerte, todavía una parte de los españoles no desprecia a Franco y llega a mostrarle admiración, como ha revelado el manifiesto reciente firmado por centenares de jefes y oficiales retirados.

Si esa carta se hubiera limitado a loar la condición de profesional del Ejército contra quienes la desvirtúan podría entenderse como una explicación corporativista o dirigida a reconocer sus aptitudes castrenses. Pero cuando excede a otro tipo de consideraciones respecto a su «obra política» pasa a ser ciertamente incomprensible, quizás más propia del documental sobre su figura de 54 años atrás.

 

Denuncias por agresión y acoso sexual

agosto 17th, 2018

No se trata de extender sombras de sospecha sobre ningún grupo en particular, tampoco generalizar ni magnificar unos sucesos lamentables que ya han sido denunciados y ahora tendrán su recorrido procesal hasta que se sustancien en acusaciones concretas que incorporarán, en su caso, las correspondientes solicitudes de condena si se demuestra su veracidad.

Sin embargo, no se puede obviar el hecho de que en apenas cuatro días se hayan producido en la Isla tres denuncias, dos por supuestas agresiones sexuales, y una por abuso a tres chicas menores de edad. De ellas ha tenido conocimiento este diario, lo que no asegura que se hayan producido otras y no hayan trascendido ante la escasa información que se brinda al respecto al estar implicados menores de edad. Una ocurrió en la urbanización de Cala en Bosc, otra en plenas fiestas de Sant Llorenç, en Alaior, y la otra en la carretera de Maó a Es Grau, de la que informamos en esta misma edición. En los tres casos la víctima que ha denunciado los hechos ha sido una menor de edad, y al menos en uno de ellos el presunto agresor tampoco había cumplido los 18 años. Fue el que tuvo lugar en la madrugada de las fiestas en la localidad alaiorense, en el que, muy probablemente, el alcohol ejerció su influencia.

Ante esta situación resulta preocupante que en plena campaña para combatir, no ya las agresiones sexuales si no el acoso machista, a pesar de las proclamas de concienciación en los centros educativos, puntos informativos en cada municipio y la reiteración de discursos preventivos, aparezcan tres presuntos sucesos como los que se han conocido durante este verano y que ahora se investigan.

Estas denuncias demuestran, quizás, que existe mayor determinación por parte de las víctimas para dar el paso y acudir a la comisaría a comunicar los supuestos hechos. Lo alarmante es, sin embargo, que estos hayan podido producirse.

 

Menorca y los lazos amarillos

agosto 10th, 2018

Después de que el nuevo presidente del gobierno acordara, amigablemente eso sí, disentir en todo lo esencial con el inquilino provisional de la Generalitat, Quim Torra, parecen sucederse los gestos hacia nacionalistas e independentistas que permitieron la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa. Sorprendente progresión la del político madrileño, dos años atrás sacado a gorrazos de la secretaría general de su partido y hoy usuario del avión presidencial con fines un tanto dudosos que apenas rozan su ocupación al frente del gobierno.

Esa transformación ha edulcorado el proceso catalán con una política de sonrisas más que de hechos, y como no, alimenta las iniciativas de los denominados Comités de Defensa de la República, por lo visto, ahora también con cierta proyección en Menorca.

Está bien que los afines a los políticos que permanecen en prisión preventiva por estimar que el cumplimiento de las leyes les era ajeno, muestren su solidaridad hacia ellos. Es plausible que reiteren sus actuaciones para que aquellos no sientan la soledad de sus celdas, o muestren su desacuerdo con la decisión del juez.

El reparto de octavillas, las pintadas y, sobre todo, la colocación de miles de cruces y lacitos amarillos en todo tipo de espacio y mobiliario público como homenaje a quienes están en la cárcel no son acciones beligerantes pero bipolarizan todavía más el desencuentro entre unos y otros y puede resultar molestas.

Si aquellas iniciativas son respetables, no lo son menos las personas a quienes incomoda ir a la playa y toparse con cruces en la arena o bañistas con lazos amarillos haciendo su perfomance. Mucho peor resulta todavía recorrer el Camí de Cavalls y toparse con pintadas en favor de los políticos presos o la reclamación de los independentistas, máxime considerando que estamos en Menorca. La calle, la plaza, la naturaleza es de todos y no se puede usar al antojo de unos pocos.

 

Ley exprés anti ‘okupas’

abril 27th, 2018

El propietario de una casa ocupada en el Cós de Gràcia de Maó deberá aguardar varios meses más hasta que pueda recuperarla, pese a que una sentencia judicial le ha dado la razón para que la familia que se introdujo en ella ilícitamente hace al menos un mes y medio la desaloje.

Los ocupantes, que no pudieron acreditar habérsela alquilado a otra persona como sostuvieron en el juicio, y alegaron que carecían de recursos, han presentando recurso de apelación ante la Audiencia Provincial lo que dilata el proceso para que se ejecute la sentencia. Es decir, que seguirán viviendo en la casa sin que su propietario pueda evitarlo.

El Congreso de los diputados ha aprobado esta semana una proposición de ley para desahuciar a «okupas» de viviendas de personas físicas, instituciones públicas y ONG en 20 días, en lugar de en los dos años actuales. Tras el requerimiento judicial los ocupantes dispondrán de 5 días para justificar su situación de posesión de la casa, y si no lo hacen, no cabrá recurso, deberán desocuparla.

Se trata de una iniciativa exprés que pretende acabar con la indefensión de los propietarios de inmuebles en un tiempo en el que la patada en la puerta para ocuparlos está demasiado extendida sin que se protega a los dueños.

Los derechos de cada uno acaban cuando se invaden los de los demás en cualquier circunstancia. Por tanto, la solución al desamparo, a la falta de recursos y al derecho legítimo a la vivienda no debe recaer sobre el ciudadano que paga o ha pagado hipotecas e impuestos de los bienes inmuebles que posee, los utilice o no circunstancialmente, para que estos le sean invadidos a la brava. Corresponde al Estado y a las administraciones proponer salidas que no vulneren la propiedad privada.

 

Flower Power, errores fatales

abril 20th, 2018

Los miles de euros que ahora aparecen en la cuenta de Martí Riera no le van a devolver la movilidad perdida en el tren inferior de su cuerpo. Tampoco eliminarán de su memoria el accidente que sufrió hace 11 años, aquella noche de agosto en La Mola. El ahora célebre nadador está obligado a evocarla a diario, dice, cuando cada mañana desde su cama observa la silla de ruedas que le aguarda como proyección asociada a su ser.

El plus material que supone la indemnización económica, al menos, sí le permitirá mejorar las necesidades de su vivienda para adecuarlas a su discapacidad y prever el futuro de la vida que le aguarda marcada en parte por este condicionante físico.

Ha sido, por fin, el desenlace lógico a una tramitación larga y farragosa que, como suele suceder en estos casos, ha destacado por la falta de sensibilidad hacia los heridos, únicas víctimas reales de lo sucedido. Pasaban días, meses y años, los distintos tribunales alargaban el proceso y los organizadores dilataban el tiempo para eludir, en la medida de lo posible, su indiscutible responsabilidad en el accidente.

La ‘Flower Power’ que promovió la empresa del cómico del Tricicle, Joan Gracia, derivó en un descontrol lamentable por la aglomeración de personas que acudieron seducidas ante la singularidad de una fiesta que iba a ser y lo fue -vaya si lo fue- diferente. En aras al beneficio lícito que buscaba la empresa, con la aprobación de la que gestionaba entonces La Mola y la propiedad de la Fortaleza, se obvió la seguridad capital para acoger tamaña reunión y ahí están las consecuencias.

Que la fiesta se llevara a cabo sin la oportuna licencia demuestra la sucesión de errores cometidos. De haberse tomado las medidas oportunas para limitar aforo y prever accidentes, desde las autoridades hasta los organizadores, se habría evitado, probablemente, el fatídico suceso. Sirvió como escarmiento para el futuro aunque Martí deba recordarlo a diario.