La figura del inquilino-okupa

noviembre 30th, 2018

Movidos por la crisis de hace unos años y la falta de recursos pero también en muchos casos por la desvergüenza y la enorme dureza de su rostro, al amparo del drama de los desahucios sufridos por miles de personas en este país, se han adherido los denominados inquilinos-okupas.

Es esta una figura perfectamente reconocible a posteriori, es decir, cuando el dueño del inmueble asume que ha caído en la trampa, que no solo no va a cobrar sino que cuando logre que el moroso salga de su casa y deba reponer y reparar lo que encuentre dañado o sustraído, el alquiler habrá sido una ruina.

Bien por el exceso de confianza o por la discutible rigurosidad de algunas inmobiliarias para asegurar su comisión, resulta que los inquilinos-okupas son capaces de vivir de forma transumante de un piso a otro año a año hasta que los dueños consiguen desalojarlos tras pasar por un farragoso y exasperante proceso judicial desde que dejan de cobrar el alquiler. Ante la lentitud de la justicia, los desahucios-express se circunscriben a casos muy concretos, pero hay muchos otros que se eternizan.

Mientras tanto esta clase de arrendatarios se han apropiado de la casa, dejan de pagar los recibos y, en ocasiones, cuando la policía y la autoridad judicial les obligan a salir de la vivienda esta queda en un estado lamentable. Antes, incluso, han apelado a la humanidad general para clamar por su situación de desamparo. Movilizan a plataformas sociales que defienden el derecho de todos a la vivienda, cuando en muchos casos se están aprovechando de otros.

El propietario está indefenso porque el inquilino-okupa es insolvente para asumir cualquier condena económica. No hay reparación que valga para esos dueños cuyas denuncias no dejan de ser un brindis al sol a pesar de que los haya que precisen esa renta para salir adelante.

La España de los políticos y la del resto

noviembre 23rd, 2018

¡Qué paradoja! Mientras el célebre escritor y periodista Manuel Vicent enumeraba la semana pasada en El País aquellas cualidades que han llevado a organismos internacionales de toda solvencia a declarar recientemente a España como el mejor país del mundo para nacer, el más sociable para vivir y el más seguro para viajar solos sin peligro por todo su territorio, los españoles sufrimos la imagen terrible de buena parte de la clase política cuya talla chirría bajo cualquier consideración. ¿Es posible ese balance en el diario londinense The Economist, por ejemplo, a pesar de quienes nos representan?

El último episodio del Congreso, protagonizado anteayer por el diputado (?) de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián, expulsado del hemiciclo por la presidenta, y el supuesto escupitajo de su compañero al ministro Borrell, no puede interpretarse como un hecho aislado, tampoco como un síntoma de deterioro sino como la constatación de una patología de descreimiento generalizado. Intercambios de insultos, sucesivas perfomances vergonzosas a cargo del político más bufón de la historia de la democracia en España, y por encima de todos ellos un presidente interino que presume de esquizofrenia aún a costa de acumular toneladas de descrédito por lo que dijo antes y lo que dice ahora.

Uno lee la larga relación de parabienes a España que llegan desde el exterior y observa el día a día de los que están al frente del país y acierta a entender el conflicto permanente o las dudas inevitables que despierta el poder judicial, tan de moda estos días.

Como escribía Vicent, «todo esto demuestra que en realidad existen dos Españas, no la de derechas o de izquierdas, sino la de los políticos nefastos y líderes de opinión bocazas que gritan, crispan, se insultan y chapotean en el estercolero y la de los ciudadanos con talento que cumplen con su deber, trabajan y callan». Estos son los que valen.

El continuo menosprecio a los residentes

noviembre 16th, 2018

No tenemos un respiro los residentes en la Isla en tanto que sufrimos día a día, mes a mes, año a año, el menosprecio de las compañías aéreas de las que dependemos a las que ninguna de las instituciones que nos representan consigue comprometer para que nos brinden un servicio meridianamente digno.

Cuando no se trata del encarecimiento de los billetes para compensar la subida de los porcentajes de descuento con precios abusivos que incluso superan los anteriores, nos vemos perjudicados por la falta de frecuencias. Y cuando se incrementa el número de vuelos aparecen nuevas o viejas circunstancias que desvirtúan nuestros derechos como menorquines y usuarios obligados a tomar este medio de transporte.

Los retrasos y cancelaciones de Vueling estos últimos años han superado cualquier operativa circunstancial. Cuando la sucesión de incidencias es tan reiterada, cuando las incomodidades a los pasajeros se repiten con tamaña asiduidad, no pueden aceptarse más excusas. Se trata de un servicio deficiente que no debería permitirse.

En los últimos días la ruta potenciada con Palma desde que se aplicara el descuento del 75 por ciento comienza a dar señales que invitan a la preocupación. El creciente flujo de vuelos entre las dos islas empieza a ser cuestionado por el estado de las aeronaves subcontratadas para cubrir esta demanda, la falta de plazas que dejan en tierra a quienes viajan por motivos médicos, y los últimos retrasos y cancelaciones amparados en las siempre abstractas «causas técnicas».

Més per Menorca ha lanzado la iniciativa de incluir en las bases de las OSP la obligatoriedad de ofrecer una alternativa para los usuarios cuando haya demoras prolongadas o cancelaciones. Es un punto de partida necesario para hallar una solución que evite este menosprecio constante a quienes dependemos de estas compañías o las que vengan en un futuro.

Conduce seguro o acabarás en la cárcel

noviembre 10th, 2018

El conductor americano que atropelló y mató a un ciclista inglés el pasado 1 de abril en la carretera de Alcalfar, fue condenado a un año de prisión que no cumplirá como autor de un homicidio imprudente. La aceleración del proceso le permitió, incluso, regresar a su país apenas 12 días después de provocar la tragedia.

El joven catalán que arrolló a dos ciclistas ocasionándoles la muerte en agosto de 2010 en la carretera general a su paso por Alaior, fue condenado a 2,5 años de cárcel, que tampoco ha cumplido por dos delitos de homicidio por imprudencia grave, entre otros. De hecho, continúa a la espera de que el Gobierno le conceda el indulto que pidió hace dos años.

En breve debe celebrarse el juicio contra el conductor ebrio al que se acusa del homicidio imprudente de su amigo en la carretera de Fornells en octubre de 2017. El fiscal le pide una condena de tres años y medio.

Son todos ellos accidentes con desenlaces mortales en los que se ha acusado a los conductores de homicidio imprudente. El clamor popular contra la generosidad de las condenas se va a ver atendido en el Congreso con la reforma del Código Penal que incrementará las penas por este delito, de 4 a 9 años. Todos los accidentes con resultado de muerte o incapacidades serán tipificados como imprudencias graves por exceso de velocidad, o conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas.

La pena de prisión mucho más elevada que la actual no devolverá a los muertos a la vida, en algunos casos incluso, cortará la de los culpables que deban ingresar en la cárcel por el error fatídico que cometieron en su día.

El incremento sustancial de las condenas debería ser interpretado por todos como una medida coercitiva que inclinara la voluntad de quienes se ponen al volante de un vehículo sin estar en condiciones de hacerlo. Las consecuencias si lo hacen y provocan un accidente les llevarán a la cárcel.

TV3 o cómo crear una situación absurda

noviembre 2nd, 2018

Catedrático de la Autónoma de Barcelona y expresidente de la Corporació Catalana de Mitjans de Comunicació, Enric Marín ofreció una interesante charla sobre fake news el pasado junio en el Ateneu de Maó. Antes, en declaraciones a este diario, dejó un titular proclive al debate: «TV3 es la televisión más plural que se ve en Catalunya y la mejor del Estado».

Herramientas y conocimientos no le faltan al profesor para desafiar a quienes consideran que TV3 está en las antípodas de la pluralidad porque no ha dejado de ser un instrumento capital de los independentistas en el procés.

Hay ejemplos y actitudes que cuestionan la sentencia de Marín. El pasado sábado la audiencia soportó una escena esperpéntica que solo encajaría en el terreno de lo absurdo. Laura Rosel, conductora del programa FAQS, entrevistaba a Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y candidato a las últimas presidenciales de Colombia. Lo hacía en catalán, con el auxilio de un auricular por el que al político colombiano le llegaba la traducción al castellano. Pero Fajardo no entendía las preguntas, pidió que le hablaran en español/castellano, la presentadora insistió en catalán hasta que finalmente fue… Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, quien le tuvo que traducir la cuestión al idioma de Cervantes.

 
Resulta elemental que las lenguas unen y no separan. Si dos personas se entienden en un mismo idioma que también comprende la audiencia del canal de televisión, cuesta horrores entender cómo se incurre en semejante ridículo.

No se trata de recordar que el castellano lo entendemos y hablamos 572 millones de personas y que Catalunya es una sociedad abierta en la que el español también figura como idioma oficial. Lo que hizo TV3 fue generar un problema absurdo donde no existía por mucho que Enric Marín la considere la TV más plural de Catalunya.
 

 

El descuento de residente y la mentira

octubre 26th, 2018

Llega el fin de semana y Oriol, un estudiante de Albesa (Lleida), que comparte piso en Barcelona con un menorquín y un navarro, en lugar de quedarse en la ciudad se va a su pueblo. Quiere comer bien, que su madre le lave la ropa, estar con sus amigos de siempre y evadirse del agobio de las clases y los exámenes. Necesita un break junto a los suyos.

Lo decidió ayer jueves y no tiene más problemas que ir hoy a la estación de autobuses después de clases, comprarse un billete y en apenas dos horas estará en su pueblo tras abonar unos 20 euros para recorrer 180 km.

A Tomeu, uno de los dos menorquines que conviven con Oriol en el piso de la carretera de Sants, le asalta la tristeza. Ha querido imitar la decisión de su colega y viajar a la Isla. De repente soñaba con comerse los primeros buñuelos de su abuela antes de Tots Sants, ver a su novia y tomarse un café en Ca na Divina. Ha entrado en internet, en la página de Vueling, y su madita ocurrencia cuesta 125 euros, un lujo que no se puede permitir ni él ni su familia para pasar dos noches en casa.

Esa es la triste realidad que nos acompaña y desvirtúa el celebrado descuento del 75 por ciento en los vuelos con la península. Si el viaje es repentino por urgencia o simple cambio de opinión, el descuento es un engaño porque ya se ha cuidado la compañía que nos tiene en su mano de imponer las subidas que compensen ese porcentaje para los residentes en las islas. ¿Dónde está el control de la administración para evitar prácticas abusivas constantes como las que nos ocupan hasta desmerecer lo que vendieron como una consecución estelar?. Lo es solo si se programa el viaje con antelación.

Hasta que no tengamos la capacidad de salir y entrar la de la Isla en condiciones similares a las que tiene cualquier peninsular para viajar, este tipo de descuentos que no limitan la subida de precios será una mentira.
 

Realidad visual 1.245 días después

octubre 19th, 2018

“Nuestro posicionamiento político es claro desde el primer día pero manda el tempus administrativo”. Así se expresó anteayer la presidenta del Consell, Susana Mora, en referencia al derribo de los puentes de L’Argentina y Rafal Rubí, entre Maó y Alaior.

Ese tempus administrativo al que se refiere la primera autoridad política de la Isla puede echar al traste con una de las banderas electorales a las que se abrazó el pacto de gobierno de izquierdas para desalojar a los populares al frente de la institución insular, hace ya tres años y medio. «No a los puentes», dijeron.

Resulta que todavía falta concretar la viabilidad técnica y económica de la obra que representa destruir lo ya construido y, además, debe incorporarse al proyecto la solución final del equipo de gobierno, si es que la es, tan controvertida como el mismo proceso, es decir, las rotondas a nivel.

En este largo tiempo, después de darle vueltas y más vueltas el tripartito buscó una justificación técnica externa que, cuanto menos, admite réplicas, para cumplir con su programa. La afectación paisajística de los pasos elevados para el entorno de las navetas funerarias prehistóricas que se encuentran a 80 metros de la carretera general es «grave» y no contempla ninguna medida correctora para la estructura a medio construir, dijo ese informe.

Vayamos a lo práctico, por más que se pretenda endulzar este controvertido caso con los retrasos derivados del implacable aparato burocrático de la administración, concursos de licitaciones y plazos de ejecución. Lo que el ciudadano percibe, su realidad, es que transcurrido todo este tiempo, aproximadamente 1.245 días, que se dice pronto, estamos en el mismo punto de partida desde antes de las pasadas elecciones. Ese tramo sigue igual, y los ahora mamotretos levantados hace casi cuatro años permanecen como vergüenza visual de tanta controversia. Eso es lo que hemos avanzado.
 

La huelga salvaje que jamás debe repetirse

octubre 12th, 2018

No daban la sensación de estar realmente convencidos de lo que iban a hacer pero lo hicieron. Los controladores menorquines, siete de los ocho imputados por la huelga salvaje encubierta que protagonizó el colectivo a nivel nacional hace ya ocho años en el puente de diciembre, acabaron aceptando anteayer la conformidad pactada por los abogados de su sindicato y la Fiscalía.

El visto bueno a este pacto supone que se declaran culpables del delito de abandono de su puesto de trabajo, pero evitan la acusación por sedición, el posible despido y el riesgo de tener que encarar un juicio con final incierto y a largo plazo.

Uno no duda de su palabra. Sería fácilmente constatable que en Menorca aquellos 3 y 4 de diciembre de 2010 al menos hubo un controlador en la torre de control. Otra cosa es que los profesionales de la Isla se adhirieran de alguna forma a las medidas de fuerza que adoptó su colectivo a nivel nacional y que acabó ocasionando un perjuicio brutal a 600.000 pasajeros literalmente tirados en los aeropuertos de España.

Probablemente en este caso los controladores de Menorca han sido el eslabón más débil de una cadena que se los ha llevado por delante cuando pretendía finiquitar el proceso de cara a la galería con una culpabilidad mínima de los profesionales pero, al menos, con algún tipo de condena que deje en buen lugar al Estado para que pueda demostrar que aquel atropello a tanta gente no quedó impune.

Se trata de una faena para los de Menorca, sin duda, por la mancha penal que queda en su expediente puesto que la multa la asume el sindicato con la caja solidaria. Sus rostros, antes de declarar que aceptaban la culpabilidad reflejaban la desazón.
El pacto final, no obstante, va poco más allá de un gesto que resarcirá en parte a los perjudicados por aquel plante encubierto. Aunque hayan pagado, en algunos casos, justos por pecadores, lo importante es que jamás vuelva a suceder.

 

Menorca y la violencia del ‘procés’

octubre 5th, 2018

Desde la carga policial a los manifestantes contrarios a la urbanización de Es Freginal en las fiestas de 1976, en Maó, no se recuerdan más episodios violentos de represión física en las calles de las poblaciones de Menorca, ni tampoco derivados de la confrontación de ideas o el distanciamiento de posturas políticas entre grupos opuestos. Si acaso, la agresión de un descontrolado a Joan Canals, coordinador de Ciudadanos en Ciutadella hace un año al término de la concentración en favor de la unidad de España, ha sido la única pincelada de violencia que ha dejado el procés catalán en esta Isla.

La acción aislada del autor del puñetazo que noqueó a Canals un día antes del referéndum ilegal, a pequeña escala, remite a los episodios violentos de los últimos días en Catalunya. Los disturbios de los CDR, incomprensiblemente alentados por el presidente de la Generalitat, vocero de su antecesor huido al paraíso belga, continúan colapsando los derechos de los que no piensan como ellos. Cortan las vías del tren, asaltan instituciones públicas o agreden a mossos, policías y guardias civiles con impunidad.

Ni los lideres independentistas, ni el actual gobierno, ni tampoco, curiosamente, los políticos menorquines afines a la causa, tan habituados a apelar a la democracia, la libertad y al derecho a decidir a partir de un movimiento pacifista (¿pacifista?), han tenido a bien censurar con determinación la violencia de los jóvenes émulos de la kale borroca vasca o las palabras de Quim Torra.

En Menorca hay posturas encontradas pero impera el respeto, hasta ahora. El lunes un grupo de Vox quiso sabotear la manifestación del apéndice insular de los CDR en Maó. La aparición inútil de los derechistas puede alimentar el rencor entre unos y otros y generar un caldo de cultivo peligroso. No perdamos de vista lo que está sudiendo en las calles de las capitales catalanas. Menorca es otra historia.

Jóvenes, motos y carreteras

septiembre 28th, 2018

La sensación de libertad que proporciona la conducción de una motocicleta cuando se alcanza la adolescencia y uno comienza a creerse dueño del mundo es común a la inmensa mayoría de chicos y chicas cuando llegan a esa edad temprana.

El viento sobre el rostro agitando el cabello, la rapidez, la comodidad para los desplazamientos sin depender de los padres, la facilidad para aparcar frente al banco donde están sentados los colegas, o el punto de distinción del que tiene vehículo de dos ruedas sobre el que no lo tiene son cuestiones que ellos ponen en valor ante sus tutores. Argumentan así la necesidad de tenerlo.

Realmente es fantástico ir en moto, que nadie lo dude, por más que haya quien le tenga pánico a subirse en ella. Lo es pero no es menos cierto que convertirte en la carrocería de la máquina trae consigo un riesgo intrínseco y, por tanto, inevitable en muchas ocasiones por muy prudente que sea la conducción. Esa peligrosidad se acrecienta, generalmente, cuantos menos años se tienen. Ausente la experiencia, no todos saben utilizar la serenidad para adquirirla poco a poco lo que se traduce en caídas y accidentes.

Ese riesgo asumido -todos los moteros hemos besado el asfalto alguna vez en la vida, independientemente de la edad- se multiplica si falla la infraestructura fundamental, es decir el trazado de las vías por las que transitamos.

La Me-24, de Ciutadella a Cala en Bosc, que el sábado fue el escenario donde encontró la muerte un joven local, está reconocida como una carretera con puntos negros, especialmente para motoristas como acredita su historial de accidentes. Es la que más siniestros acumula en la red viaria insular y en ella han muerto cuatro personas en las dos últimas décadas. La impericia de la adolescencia no podemos evitarla pero sí podemos hacer más segura la carretera.